Los aumentos de las tarifas de los servicios públicos como el gas y luz, más la irrupción de una competencia externa «con la cual no puede competir en precios, producto de la apertura de importaciones», puso a la firma nacional al borde del cierre.

En el marco del segundo Torneo de Bolita que se realiza en la localidad de Tostado, en la provincia de Santa Fe, los responsables de Tinka manifestaron su preocupación por el panorama actual. «Estábamos pagando entre $5.000 y $6.000 de gas y en marzo la semana que prendimos la máquina nos vino una tarifa por $70.000. Si no tenemos ventas, no podemos afrontar ni la tarifa del gas ni el aumento del mismo», describieron.

Representantes de la firma fundada en 1953 indicaron que las importaciones son otro gran problema. «Nos está matando. Están trayendo bolitas de China que son más económicas que las nuestras», contaron desde la empresa. Y la diferencia es notoria. Mientras que un paquete de cien bolitas fabricado en San Jorge se vende a cada comercio a $27, el chino tiene un costo para el kiosquero de apenas $17. Claro que el combo explosivo se completa con una caída exponencial en las ventas.

Tinka, que emplea a siete personas, fabricaba hasta el año pasado unas 400.000 bolitas por semana. Hoy, con lo que venden no alcanza para pagar las boletas.

La fabricación de bolitas requiere, primero, el fundido del vidrio, y luego darle la forma mediante un sistema de sinfines que las van moldeando en caliente. Y los hornos funcionan a gas, generando costos imposibles de afrontar

print

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here