El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, arropó anoche en la Convención demócrata a Hillary Clinton en un discurso esperanzador para el país y fulminante para Donald Trump, que según recogieron hoy los principales medios norteamericanos fue el empujón final que necesitaba la ex senadora para catapultar su histórica candidatura a la Casa Blanca.
“Ella terminará el trabajo”, sentenció Obama, en una de sus frases directas, poderosas y llenas de convicción que marcaron su apoyo inequívoco a quien fue su rival en las elecciones primarias de 2008 y, más tarde, su secretaria de Estado durante su primer mandato.
Los principales medios de comunicación del país destacaron el discurso de anoche de Obama, que cerró la tercera y anteúltima jornada de la Convención Nacional demócrata. Por un lado, hicieron hincapié en la capacidad oratoria y el carisma del mandatario; y por otro lado, el apoyo masivo y contundente de la cúpula partidaria a Clinton, algo que no sucedió la semana anterior durante la convención republicana.
“Clinton tiene una gran ventaja sobre Trump: el elenco que componen sus simpatizantes y partidarios es más fuerte”, sentenció hoy el influyente diario Los Angeles Times, al recordar que, pese a la tensión vivida con los electores de su rival de las primarias, Bernie Sanders, la ex primera dama sumó el apoyo total del establishment del partido, miembros reconocidos de Hollywood y un amplio espectro de referentes sociales.
“Estados Unidos ya es grande y ya es fuerte. Y les prometo que nuestra fuerza, nuestra grandeza, no dependen de Donald Trump”, arengó un Obama encendido al hablar frente a una multitud que abarrotaba el centro Wells Fargo en la ciudad de Filadelfia, según mostró la cadena de noticias CNN.
“Ustedes han defendido esa esperanza en los últimos ocho años (…) Y este año, en esta elección, pido que se unan a mí para rechazar el cinismo, el miedo, para sacar lo mejor de nosotros, elegir a Hillary Clinton como próxima presidenta de EEUU y mostrar al mundo que todavía creemos en la promesa de esta gran nación”, agregó el mandatario que se mostró listo a “pasar el testimonio” a su ex funcionaria.
Una y otra vez, Obama fue fulminante con el mensaje que ha marcado la campaña de Trump. “El sueño americano es algo que ningún muro va a detener”, prometió el mandatario, en referencia a la propuesta del candidato presidencial republicano de construir un muro a lo largo de toda la frontera con México para frenar completamente el paso ilegal de inmigrantes y hacérselo pagar a ese país latinoamericano.
Además, alertó que la “democracia no funciona” si los ciudadanos comienzan a “demonizarse unos a otros”, algo que ha sido casi un dato cotidiano en esta polarizada y virulenta campaña electoral, no sólo por el discurso racista e incendiario de Trump, pero también por el enfrentamiento abierto entre la posición pro establishment de Clinton y los cuestionamientos progresistas de su ex rival, el veterano senador Sanders.
Antes de Obama, habló el ex alcalde de Nueva York Michael Bloomberg en la convención y también llamó a votar por Clinton, con el principal objetivo de frenar a Trump, un “peligroso demagogo” al que consideró una amenaza para Estados Unidos.
































