Cuando faltan 24 horas para la proclamación definitiva (aunque ya confirmada) de Hillary Clinton, el magnate republicano avisó que no piensa ponerle límites a sus escrúpulos para hacer campaña y mostró cuál será el camino a recorrer.
“Hey Rusia, si estas escuchando, espero que encuentres los 30 mil mails perdidos de Hillary, nuestra prensa los recompensará como es debido” afirmó Trump durante una conferencia de prensa ofrecida en Florida.
De esta manera Trump interviene sin filtro en un escándalo que sacude a la candidatura de la ex secretaria de estado, a quien se responsabiliza de haber utilizado su correo electrónico personal para el intercambio de información altamente calificada durante su función diplomática.
El problema es que, a diferencia de los mails tradicionales, las cuentas de correo diplomático tienen sistemas de cifrado y seguridad altamente sofisticados. No usarlos significa exponerse al riesgo de que información secreta o de alta importancia quede al descubierto con facilidad.
Hillary se negó a revelar sus cuentas, claves y los mismos mails, alegando que sólo se trató de intercambio de información de orden personal.
Trump ya está en plena campaña y sabe que por delante tiene un rival que no será fácil de combatir; por eso su actitud es una señal de que no habrá límite alguno con tal de minar la figura de su competidora.
“Creo que los que logren encontrar esos emails van a ser fuertemente recompensados por nuestra prensa. Veamos si eso sucede”, agregó Trump, quien está basando buena parte de su campaña en acusar a los demócratas, Barack Obama primero y Clinton después, de haber debilitado al país frente a los enemigos internacionales.
Al mismo tiempo es necesario destacar que la Rusia de Vladimir Putin mantiene una relación tensa con el Gobierno de Obama, con el que difiere en cuestiones internacionales clave como la guerra de Siria o la situación de Ucrania.
Durante la larga rueda de prensa, que tuvo lugar mientras continúa en Filadelfia (Pensilvania) la convención demócrata, Trump tuvo la oportunidad de matizar unas declaraciones insólitas.
Sobre todo viniendo de alguien que aspira a tener la última palabra en materia de seguridad del país, hasta el poder de pulsar el botón que lance una bomba atómica, como recuerdan una y otra vez sus adversarios. No solo no lo hizo, sino que además, al concluir la rueda de prensa, reiteró su desafío en las redes sociales.
“Si Rusia u otro país tiene los 30.000 emails de Hillary Clinton, quizás deberían compartirlo con el FBI”, tuiteó el candidato republicano.
































