El nuevo Gobierno sirio, encabezado por el primer ministro, Emad Mohamed Dib, juró hoy su cargo ante el presidente Bachar al Asad, informó la agencia de noticias oficial siria, SANA.
El pasado 22 de junio Al Asad ordenó a Dib, que hasta entonces había sido titular de Electricidad, que formara un nuevo Ejecutivo tras las elecciones parlamentarias de abril, en la que ganó la coalición del gobernante partido Al Baaz.
Hace ocho días se dieron a conocer los miembros del nuevo Gabinete, que conserva los mismos ministros que el Gobierno anterior en carteras clave como la de Exteriores, Defensa e Interior, las más involucradas en asuntos relacionados con la guerra que sufre el país desde hace cinco años.
El cambio principal se ha producido en los ministerios de Economía, Petróleo, Electricidad, Finanzas y Comercio Exterior, encargados de gestionar el grave deterioro de las arcas públicas tras más de cinco años de contienda.
La moneda nacional se ha desplomado y actualmente un dólar se cambia a 500 libras sirias, frente a las 50 que valía en marzo de 2011, cuando comenzó el conflicto, lo que ha obligado al Banco Central a adoptar medidas en las últimas semanas para frenar esta devaluación.
De hecho, en su primera reunión hoy con el nuevo Gobierno, Al Asad pronunció un discurso que estuvo marcado por la economía.
Para el presidente, la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos debe ser prioridad para el Ejecutivo y, en ese sentido, la principal medida debe ser el desarrollo de mecanismos para controlar los precios y preservar el valor de la libra siria.
Al Asad instó a aumentar los recursos del Estado promoviendo las exportaciones, llevando a cabo “importaciones calculadas”, estimulando las pequeñas y medianas empresas, y buscando la justicia en la recaudación de impuestos, entre otros.
Asimismo, considero que la aplicación de mecanismos claros de trabajo por parte del nuevo Gobierno, así como la transparencia con los medios de comunicación y la mejora de la labor administrativa, pueden contribuir a limitar la corrupción y ayudar al sistema judicial a llevar a los corruptos ante la justicia.






































