El candidato republicano Donald Trump anunció este miércoles que se reunirá con la Asociación Nacional del Rifle para estudiar nuevas restricciones a las armas.
En una iniciativa que vuelve a separarle de los principios tradicionales defendidos por el Partido Republicano, Trump ha propuesto que las personas que estén siendo investigadas como sospechosos de terrorismo o que tengan prohibido volar, tampoco puedan comprar armas de manera legal.
“Me reuniré con la NRA, que ya me ha dado su apoyo, para tratar la prohibición de comprar armas a quienes ya están en la lista que les impide subirse a un avión”, anunció el candidato republicano a la presidencia en su cuenta de Twitter.
Su iniciativa, planteada cuatro días después de la masacre en Orlando, le destancia de su propio partido y demuestra que puede reunirse con la NRA, uno de los lobbies más influyentes del país, a pesar de defender una regulación que ya ha rechazado públicamente este grupo. La Asociación considera estas restricciones como “poco efectivas, anticonstitucionales o las dos cosas”.
Sin embargo, en un discurso pronunciado en Atlanta, Trump ha reivindicado la prohibición de entrar en EE UU a ciudadanos musulmanes y aseguró que ataques como el de Orlando “pasarán una y otra vez” y que “hasta que no nos respeten”, en referencia a los países enemigos de Estados Unidos, “las cosas van a seguir empeorando”.
Son argumentos que no se distancian de sus últimas propuestas, pero su iniciativa sobre las armas sí se suma a su lista de contradicciones de los últimos meses y le sitúa más cerca de lo defendido por la aspirante demócrata Hillary Clinton o incluso la Administración Obama, que de lo que defienden históricamente los republicanos.






































