Alejandro Gaviria, ministro de Salud de Colombia, reconoce que el número de contagios por el virus del zika en el país supera las previsiones iniciales. En la rueda de prensa semanal que el organismo ofrece todos los viernes para dar cuenta de los casos registrados, se confirmaron 20.297 afectados, al mismo tiempo que se informó de que el número real podría ser de 80.000.
“Hay muchas personas sin síntomas que no acuden al médico”, ha explicado el ministro para inmediatamente después aclarar que “este es un cálculo necesariamente imperfecto”.
El aumento en el número de casos se debe además a que aunque empezaron a contabilizarse oficialmente en octubre de 2015, hay indicios de que el zika empezó a expandirse entre julio y agosto del año pasado.
Por el momento, el Gobierno colombiano no confirmó ningún caso de microcefalia, pese a que la revista Semana publicó que una mujer de Cartagena decidió interrumpir su embarazo en una clínica de Bogotá cuando su feto fue diagnosticado con varias malformaciones, incluida la microcefalia.
“El caso existe, pero no se puede probar que esté relacionado con el virus del zika”, ha asegurado Gaviria. “Hay que recordar que en Colombia se producen al año 150 casos de microcefalia por diversas razones y 360 por otras malformaciones, el de Cartagena podría ser uno de ellos”, han explicado desde el Instituto Nacional de Salud.
Las autoridades sanitarias colombianas reconocen que el aumento de casos de microcefalia en Brasil “representan una condición necesaria para probar la relación entre la microcefalia en los bebés y el zika, pero por el momento no hay confirmación científica por lo que la incertidumbre es muy grande”.


































