Casi cuatro meses trancurrieron desde la muerte de Daniel Rabinovich, uno de los históricos integrantes del inigualable grupo humorístico Les Luthiers. Su fallecimiento devino como una consecuencia de un proceso que los demás integrantes veían como inevitable. Quizás el no haber sido tomados por sorpresa ayudó a superar la pérdida.
Tras un breve período de bajo perfil, Les Luthiers retomo su intensa actividad, que no ha mermado ni un ápice en el último medio siglo, si se toma en cuenta que todos, junto con su fundador Gerardo Massana, arrancaron en los últimos años de los 60.
La novedad es la incorporación de Horacio “Tato” Turano y Martín O’Connor como integrantes estables del grupo, con lo que ahora los Luthiers son seis y no cinco como hasta la muerte de Rabinovich.
Carlos López Puccio cuenta que la incorporación de ambos fue algo paulatino. “Ambos trabajaban con nosotros desde hace unos cuantos años como reemplazantes para emergencias. En la búsqueda original para cubrir esos cargos ponderamos la capacidad de los dos como para que, sumando sus amplias capacidades, pudieran ocupar el lugar de cualquier integrante del grupo imposibilitado de trabajar” cuenta.
Asimismo destacó que a esta altura ya son como de la familia y recuerda que “la enfermedad de Daniel Rabinovich, que fue un proceso largo, forzó a que de tanto en tanto asumieran su papel. Cuando Daniel falleció ellos ya formaban parte casi natural del elenco en escena”.
Con la nueva formación, Les Luthiers retomaron la vorágine de actuaciones con diferentes shows en varios puntos del país que concluyó el pasado 12 de diciembre con ua multitudinaria presentación en Comodoro Rivadavia de su espectáculo “Viejos hazmerreíres”.
Enero de 2016 no los encontrará de descanso sino volviendo a los escenarios en la ciudad de Buenos Aires, mar del Plata y Montevideo, como antesala de una gira programada para marzo por España, país en donde son recibidos como locales por el exigente público español, para luego girar por numerosos escenarios latinoamericanos.
No hay pausa aparente para Les Luthiers. Con 50 años encima plagados de éxitos, de permanente renovación aún cuando realizan sus habituales repasos, de búsqueda incesante de nuevos componentes que nutran su particular estilo, siguen tan vigentes como entonces.




































