Europa brinda ayuda financiera a Turquía para que contenga a los refugiados

Le ofrece 3 mil millones de euros para que acepte desarrollar una política de contención de refugiados que huyen de la guerra. Alemania quiere mejorar aún más esa oferta. Y Erdogan, el premier turco, espera para cosechar mejores condiciones

Europa ofreció 3.000 millones de euros y otras ventajas al gobierno de Turquía si contiene el flujo de refugiados al tiempo que Alemania convocó a una minicumbre para forjar un frente y mejorar sustancialmente esa oferta, siempre que Turquía controle sus fronteras.

Pese a la oposición feroz del bloque del Este, la canciller Angela Merkel quiere poder llevarse a los refugiados en origen acogiendo a unas 400.000 personas con derecho a asilo, según algunas fuentes, que procedan directamente de Turquía, evitando las mafias.

En la difícil y tormentosa relación entre esas dos criaturas de la geopolítica que son Oriente y Occidente, Turquía ha sido fundamental para Europa, pero a la vez ese vínculo ha sido siempre un imán para multitud de problemas.

La cumbre UE-Turquía es la confirmación de un cambio de tendencia, después de años tormentosos que han mejorado súbitamente con el estallido de la crisis de refugiados. Turquía llevaba tiempo flirteando con Moscú, frotándose las manos con el gas ruso, harta de las advertencias de Bruselas sobre los derechos civiles, sobre el Kurdistán y sobre los planes de Recep Tayyip Erdogan para convertir el régimen presidencialista de facto en uno de iure.

El derribo de un caza ruso ha puesto de manifiesto los problemas de la relación con Moscú. Y la crisis de refugiados le devuelve protagonismo en Europa: la cumbre de Bruselas escenificó ese “nuevo comienzo” en las relaciones UE-Turquía, según el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu.

Los socios se comprometen a liberalizar los visados un año antes de lo previsto, siempre que Ankara adelante a 2016 la aplicación de los acuerdos de readmisión: debe aceptar a los inmigrantes irregulares sin derecho a asilo que hayan cruzado a Europa por suelo turco.

Pero además se reabre el proceso de adhesión de Turquía a la UE, tras años de demoras. Tanta generosidad tiene un objetivo: que Ankara se involucre más en la crisis de refugiados.

Más de 876.000 inmigrantes han llegado a Europa por el Mediterráneo, según Acnur.  Las llegadas totales superan el millón y medio de personas. El destino principal es Alemania: Merkel, cada vez más nerviosa por ese asunto, presionó de modo insistente en favor de Turquía, dentro y fuera de la reunión. Berlín organizó una minicumbre paralela: un frente que busca mejoras sustanciales para Ankara siempre que cumpla sus promesas.

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