Turquía censura las informaciones sobre la masacre de Ankara

El gobierno turco dispuso la prohibición absoluta para la difusión de noticias relacionadas con el atentado perpetrado en Ankara el pasado sábado 10 de octubre en pleno centro de la ciudad

Esta imágen fue capturada pocos minutos después del brutal ataque terrorista

La Oficina del Fiscal Jefe Público de Ankara ha emitido una orden de prohibición de toda información relacionada con la matanza de 99 personas – 106 según cifras extraoficiales – y más de 500 heridos, por un doble ataque suicida, el diez de octubre pasado en Ankara.

“Se prohíbe la reproducción en medios escritos, visuales o de Internet de cualquier tipo de noticia, entrevista, crítica o cualquier publicación similar sobre la investigación. Se solicita amablemente la ejecución de esta decisión”, subraya la resolución de la Fiscalía, destacada como ‘urgente’. La orden de censura se emite amparándose en el marco de la investigación de la tragedia.

Las órdenes de censura se han convertido en habituales en Turquía últimamente, especialmente tras sucesos traumáticos o polémicos. Se han ordenado más de 150 entre 2013 y 2015, incluidas informaciones sobre camiones de la Inteligencia turca transportando armas a Siria, el escándalo de corrupción que involucró al gobierno o el secuestro de 49 diplomáticos turcos por el IS en Mosul.

En las últimas horas habían trascendido datos sobre la autoría de la masacre que no dejan bien parado al gobierno islamista del Partido Justicia y Desarrollo (AKP). El periódico local Milliyet publicó este miércoles que la Policía había identificado a uno de los suicidas como Yunus Emre Alagöz, el hermano mayor del suicida que mató a 33 activistas el 20 de julio pasado en Suruç.

El otro sospechoso es Ömer Deniz Dündar. Según la prensa turca él y Yunus Emre integraban una lista de 21 presuntos afiliados al Estado Islámico que desde hacía un mes estaba en manos de la Inteligencia. El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, reconoció el lunes pasado tener la lista, pero argumentó que no es posible, en una democracia, detener basándose sólo en sospechas.

Ambos sospechosos habían hecho varios viajes a Siria en los últimos años y sus desapariciones habían sido denunciadas por sus familias de acuerdo informaciones publicadas en medios turcos.

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