Los acreedores y analistas del mercado en Wall Street reaccionaron de manera negativa frente al comunicado del Fondo Monetario Internacional (FMI) en la Argentina y expresaron que deja al país al borde de un default.

“Flojo” fue el término que utilizó desde Nueva York el manager de un importante fondo de inversión para definir lo que dijo el Fondo. Y comentó que nadie debe interpretar que los bonistas van a hacer lo que pide el organismo. “Sería una estupidez pensar así”, aseguró.

“Es una licencia para matar”, manifestó por su lado un colega desde Europa.

Entre tanto, Andrew Stanners, director de inversiones de Aberdeen Standard Investments en Londres, dijo en Bloomberg que “hay algunas personas que esperaban que el FMI no insistiera en que el sector privado asuma un recorte”.

“La sostenibilidad de la deuda siempre será un criterio clave para cualquier renovación o extensión del programa”, dijo.

Siobhan Morden, Amherst Pierpont Securities, sostuvo que el comunicado del FMI deja entrever que deberá haber una “contribución significativa de los acreedores privados” para recuperar la sustentabilidad de la deuda.

El rol del FMI es importante como principal acreedor. Sin embargo, no está claro cuánto influirá en la política económica y en la renegociación de la deuda con los acreedores privados, ya que la Argentina insiste en que diseñará su propio programa económico”, manifestó la ejecutiva.

Así mismo, recordó que hay un espacio de 10 días para la consulta con los acreedores y que el Gobierno “pronto debería revelar su plan de reestructuración”.

La retórica de Guzmán de la semana pasada fue una advertencia de un proceso de reestructuración más volátil. La retórica dura puede reflejar una táctica de negociación para bajar el precio de los bonos y desanimar a los holdouts”, indicó.

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, y el ministro de Economía, Martín Guzmán.
Directora del FMI, Kristalina Georgieva, y ministro de Economía, Martín Guzmán. NA.

“La clave es que la única chance de éxito requerirá términos amigables. El único mensaje positivo del comunicado de ayer del Fondo es que el organismo deberá ser flexible con sus propios tiempos de repago”, finalizó.

Por su lado, Alberto Bernal, jefe de analistas de XP Securities, sostuvo que “esto aumenta las posibilidades de una oferta agresiva de parte de la Argentina y, con ello, las de que no se alcance un acuerdo. Es un aumento de chances de default«.

“Si la oferta es agresiva, los bonistas van a pelear. No estamos hablando de China, Argentina no tiene un peso tan grande en el mercado de deuda emergente”, dijo.

En un mensaje a sus clientes extranjeros, la consultora Elypsis de Eduardo Levy Yeyati expresó que “la intención del gobierno de posponer el pago de la deuda durante su mandato será difícil de reconciliar con la demanda de los acreedores y algunos pagos deberán ser instrumentados, o con un cupón bajo o, menos probable, con un pago inicial”.

Estas herramientas van a ser necesarias para “convencer a los más grandes fondos de inversión para que participen con fuertes tenencias, porque en las condiciones actuales con un esfuerzo fiscal bajo y sin un claro camino hacia el crecimiento del 2% que mencionó el ministro Guzmán en el Congreso, es difícil ver un achicamiento fuerte del spread que mejore las valuaciones después del canje”, indicó.

También, dijo que la ambigüedad deliberada del ministro en este tema deja espacio para maniobrar en caso de un default en lo inmediato.

La cuestión central, es qué va a hacer el presidente Alberto Fernández. “El Presidente entiende que un default compromete todos sus planes políticos, como quedó claro con el resultado de la saga de la deuda bonaerense”, sostuvo Elypsis.

El precio de los bonos argentinos, que mostraban durante la tarde de este jueves una caída en promedio del 1% y el riesgo país con una suba de 78 puntos básicos, reflejaba bien estas declaraciones. (NA)

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