Por Gabriel Eiriz (@gabrieleiriz) -Periodista despedido de Télam-

El presidente Mauricio Macri volvió a mentir este domingo al referirse a la libertad de prensa que existe en Argentina. «Es la más amplia de su historia», dijo, luego de que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) -Clarín- destacara en su reunión de medio año que el país atraviesa «un escenario más favorable para la profesión» que el de muchos otros países de la región.

En este sentido, el Presidente valoró que el organismo distinguiera a la Argentina «por tercer año consecutivo por la completa libertad de prensa que rige en el país».

Sin embargo, la SIP y Macri mienten descarada y desvergonzadamente. Los medios hegemónicos, responden al gobierno, ya sea ideológicamente o por la pauta millonaria que les bajan. En tanto, canales como C5N, minutouno.com y Radio10 sufren la persecución permanente, a punto tal, que AFIP intentó bloquear la apertura de una cuenta sueldo para que los trabajadores de esas señales no pudieran garantizar su salario y así poner en jaque el servicio informativo. Además negó una moratoria al Grupo Indalo -titular de estos medios- para regularizar su situación ante el fisco, de modo tal de amedrentar a sus dueños -detenidos- y a los trabajadores. Así se baja el precio de un grupo mediático y se lo hace desaparecer.

En tanto, en la Agencia de Noticias Telam, que ya lleva 9 meses de lucha, despidió a más del 40% de la planta -357 trabajadores- y desarmó importantes secciones que hacían al ejercicio del periodismo y el derecho a informar y ser informado; también arraso con las corresponsalías en las provincias donde tenía presencia.

Hoy los trabajadores se encuentran frente a la Camara de Apelaciones del Trabajo intentando bloquear el último manotazo de ahogado del gobierno para avanzar con los despidos que frenó la justicia. El operador judicial José Etala presiona a jueces y camaristas para que den marcha atrás en los fallos que revirtieron la avanzada gubernamental.

La TV Pública fue la otra cara del feroz ataque de Macri a la libertad de expresión, siempre a través de su ariete, el titular del sistema Federal de Medios Públicos, Hernán Lombardi. La semana pasada se conoció que se perseguía y censuraba a periodistas de planta del noticiero del canal estatal y se los apartó en medio de un año electoral para reemplazarlos por otros puestos a dedo a gusto y piacere del gobierno.

“En pleno año electoral, y a siete meses de los comicios generales, se profundiza la presión sobre los periodistas y trabajadores de prensa del noticiero de la Televisión Pública. Por orden del gerente (de Noticias) Néstor Sclauzero, por primera vez en la historia del canal ningún periodista del staff propio conducirá un noticiero. El ingreso de personal a dedo viola la ley que obliga a concursar públicamente los cargos de convenio.”, denunciaron los trabajadores del canal.

Todo lo expuesto por el presidente en materia de libertad de prensa no es más que otra mentira, el otro relato al que nos tiene acostumbrado el jefe de Estado y su facinerosa banda de CEOs.

«Hoy en la Argentina, la libertad es absoluta. Es tan grande que se volvió transparente. Pero conviene recordar que lo que vivimos es el resultado de haber abandonado para siempre los mecanismos encubiertos que usaron gobiernos anteriores para someter a la libertad», mintió Macri a través de su cuenta de Twitter, aunque ya nadie le cree.

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