El presidente Macri sigue adelante con su relato sin importarle la frontalidad con que lo desmiente la realidad cotidiana. Sin ir mas lejos el martes, mientras aseguraba en Rosario que se recuperaban puestos de trabajo, PepsiCo cerraba una planta en el gran Buenos Aires dejando a más de 600 trabajadores en la calle.
Ahora una vez más los organismos oficiales que están dirigidos por su propio gobierno lo vuelven a dejar en offside. El INDEC que dirige su amigo Jorge Todesca acaba de informar que una familia tipo necesitó en mayo $14.665 para no ser pobre, con lo cual el ingreso mínimo para superar la pobreza aumentó un 1,1% respecto de abril.
Los números sobre indigencia no son mejores, mas bien aterradores, ya que un matrimonio y dos hijos debieron disponer de al menos $5.986 para no caer en la situación de no tener siquiera para comer, lo que también implica un alza de 1,1% comparado con el mes previo.
Estos son los valores que surgen del cálculo de la Canasta Total Alimentaria (CBA), de donde se obtiene la línea de indigencia, y la Canasta Básica Total (CBT), que implica los límites de la pobreza, evaluados por el INDEC.
Por su parte, la economía tampoco arranca ni cerca de lo esperado tras la fuerte recesión en la que cayó la Argentina con la llegada de Mauricio Macri.
El Producto Bruto Interno (PBI) creció sólo un 0,3% durante el primer trimestre de 2017 en relación a igual período del año pasado, mientras que frente al cuarto trimestre de 2016 la mejora fue de 1,1%.


































