Las cenizas del aclamado escritor colombiano Gabriel García Márquez fueron enterradas este domingo en Cartagena, en una ceremonia en honor al autor ganador del Premio Nobel.
El patio del histórico Claustro la Merced en la ciudad caribeña, no lejos de donde nació García Márquez, se convirtió en el lugar de descanso final del escritor, donde los visitantes pueden entrar y rendirle tributo.
Sus cenizas fueron colocadas en una columna en el centro del patio bajo un busto de bronce del autor que fue descubierto durante la ceremonia.
El patio estaba adornado con flores y mariposas amarillas similares a las de su obra maestra, “Cien años de soledad”, libro con el que inició su inigualable carrera y por cual se hizo justo merecedor del Premio Nobel de Literatura en 1982.
Un escritor, periodista y amigo del difunto autor, Juan Gossain, dijo que espera que más centros culturales sean construidos alrededor del Claustro de la Universidad de Cartagena.
“Es tan bello que yo creo que debería partir de ahí, el hecho de que la Universidad de Cartagena, convierta todo el claustro en un epicentro cultural, bibloteca, sala de conferencias, teatro, música. No habría mejor homenaje a la memoria de García Márquez que hacer rodear de cultura su lugar de descanso” afirmó.
“Lo más importante en este momento es que lo recuerden y lo sigan recordando para volverse inmortal. Sino, no hizo nada” afirmó su hermana, Aída García Márquez.
García Márquez murió en la Ciudad de México a los 87 años el 17 de abril 2014 después de volver a casa desde el hospital donde fue internado por una neumonía.
Conocido por su apodo de “Gabo”, García Márquez fue uno de los exponentes principales de realismo mágico, un género que describió como portador de un “mito, fenómenos extraordinarios de magia y otros.”
Originalmente publicado en 1967, “Cien años de soledad” ha tomado desde entonces una cualidad mítica en el mundo la literatura con un alcance sin límites ni barreras.
García Márquez también fue famoso por sus historias de amor, entre ellas, “El amor en los tiempos del cólera”, publicado originalmente en 1985.





































