De modo sorpresivo y desoyendo una órden judicial de suspensión preventiva hasta que se resuelvan las investigaciones sobre la legitimidad de sus mandatos, la oposición venezolana hizo jurar a los 3 diputados de la región de Amazonas para poder alcanzar la mayoría calificada de dos tercios.
La jugada opositora tiene un claro objetivo: la mayoría absoluta le permite autonomía para poder modificar la constitución y así acortar de manera inmediata el mandato del presidente Nicolás Maduro, tal como lo había anticipado el nuevo titular de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, ni bien asumió su cargo parlamentario.
La jura de los tres legisladores ocurrió en medio de una sesión tumultuosa en la que los representantes del chavismo condenaron la decisión de los legisladores de la oposición a la que no dudaron en calificar como un “golpe de estado”.
Señalaron que la cámara se ha “deslegitimado” al incurrir en “desacato” por jurar a tres diputados cuya investidura había sido suspendida cautelarmente por el Tribunal Supremo de Justicia.
“Lo que esta ocurriendo es una violación flagrante de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela por lo que recurriremos al Tribunal Supremo para introducir una denuncia de desacato contra la directiva de la Asamblea Nacional”,afirmó ante la prensa el diputado oficialista Diosdado Cabello.
“Todos los actos de este Parlamento están viciados de nulidad constitucional. Y la directiva está en desacato constitucional”, arguyó Pedro Carreño, mano derecha de Diosdado Cabello, cabecilla del ala militar revolucionaria. “¡Es una incorporación ilegal!”, añadió Héctor Rodríguez, el nuevo jefe del grupo chavista.
La mayoría calificada que instaló provisoriamente la oposición no solo le permite modificar la constitución sino también derogar e impulsar leyes y hasta remover ministros, jueces y diputados, por lo que cuenta con un poder absoluto.
El panorama político en Venezuela es, por estas horas incierto, dada la minoría en la que quedó el oficialismo tras las elecciones del 6 de diciembre último. A primera vista el márgen de maniobra del gobierno es escaso tomando en cuenta el poder consolidado de los opositores, aunque Maduro cuenta aún con un respaldo popular que puede ser aprovechado por el oficialismo para ampliar sus posibilidades de dar la pelea para evitar su desalojo anticipado del poder.


































