La oposición venezolana a través del gobernador Henrique Capriles Radonski, admitió en Caracas su sorpresa por la masiva respuesta que han dado los venezolanos al operativo que pretendía recoger 197.978 firmas -1% del padrón electoral- exigidas por el Consejo Nacional Electoral (CNE), ya que en sólo dos días se han colectado 1.102.236 rúbricas, ocho veces más de lo que se necesita.
Después de cinco días hábiles -que en realidad son dos semanas, porque en Venezuela, por orden del gobierno, la administración pública solo trabaja lunes y martes hasta la 1:00 de la tarde- se sabrá si el Consejo Nacional Electoral autoriza un nuevo operativo que supone un reto mayor: reunir el 20% del registro de votantes para fijar la fecha de la consulta. “No necesitamos más firmas, nos estamos preparando para la siguiente meta: 4 millones”, admitió Capriles en la rueda de prensa en la que comunicó los resultados.
Capriles afirmó que, si se cumplen con los requisitos, la oposición no permitirá que el gobierno impida que el referéndum se organice este año. La dirigencia está segura de que la cantidad de días feriados otorgados por el gobierno son en realidad una maniobra que busca retrasar la consulta hasta el año que viene.
Si se efectúa después de la primera quincena de enero de 2017 y el presidente Maduro es revocado el vicepresidente de la República asumiría el cargo hasta el final del período en enero de 2019.
Antes de esa fecha, siempre que los adversarios del gobierno chavista obtengan un voto más que los recogidos por Maduro en los comicios celebrados tras la muerte de Hugo Chávez -(el hoy presidente obtuvo entonces 7.587.532 sufragios)- se organizarían elecciones en 30 días para escoger al nuevo presidente.

































