Héctor Recalde, jefe del bloque de diputados del FPV

La causa, que tiene como principal sospechoso al empresario Santiago Linch, prófugo y con pedido de captura internacional por Interpol, se inició en el 2007 cuando varios empresarios se pusieron en contacto con Mariano Recalde,  hijo del diputado para que su padre “cajonee” el proyecto y le formularon un menú de sobornos con diferentes sumas de dinero.

La oferta consistía en que el diputado Recalde, (actualmente preside del bloque del FPV-PJ) cajoneara en la Comisión que presidía en el 2007, el proyecto por el cual los vales alimentarios pasaban a ser parte del salario de los trabajadores o le introduzca modificaciones para garantizar y/o ampliar la continuidad del régimen anterior.

El ofrecimiento espurio, que fue grabado mediante una cámara oculta, consistió en tres propuestas: la primera, a la que llamaron “bicicleta”, consistía en frenar el proyecto por un tiempo, maniobra por la cual recibiría una suma de dinero mensual o un pago único. La segunda opción “Pick up”, consistía en modificar el proyecto original y mantener el carácter no remunerativo de los vales pero declararlos inembargables y por ello recibiría una suma mayor a la anterior. La última alternativa, “Mercedes Benz”, consistía en sustituir el proyecto por otro que consignara la obligatoriedad de otorgar tickets a empleados que cobraran menos de dos mil pesos, por la cual el pago del soborno sería de 20 millones de dólares.

La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por los jueces Juan Carlos Gemignani (como presidente), Gustavo M. Hornos y Mariano Hernán Borinsky, rechazó el recurso de casación dejando firme la condena.

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