Hernán Lacunza, ex ministro de Hacienda

La lógica de cuanto peor, mejor está más vigente que nunca, sobre todo, en el discurso de la oposición, que pretende que la supuesta bomba le explote a este Gobierno, antes de asumir si es que les toca gobernar desde diciembre de este año.

El documento publicado por Juntos por el Cambio, donde sugieren que no pagarán la deuda en pesos es una declaración muy peligrosa. Más allá de lo que hagan si les toca gobernar, lo cierto es que generan expectativas muy desfavorables que seguramente tendrán una fuerte influencia negativa en el sistema financiero.

La Mesa Nacional de Juntos por el Cambio focalizó sus críticas al gobierno en la situación de la deuda pública y denunció una “bomba de tiempo” para la próxima gestión en materia económica. Con una extensión inesperadamente larga (cuatro párrafos de los ocho en que se estructuró el documento), por encima de los dedicados a otros temas como los reclamos de los mapuches en el Sur, las reglas electorales para las internas y los planes de gobierno si ganan las próximas elecciones, los popes de la coalición opositora criticaron la gestión de las autoridades en lo referido al endeudamiento para paliar el déficit.

En particular se expresaron “en contra de la utilización abusiva de instrumentos financieros en pesos ajustados en dólares con tasas de interés imposibles de pagar, o en dólares a tasas usurarias”. También mencionaron la “crisis de financiamiento en pesos que tuvo su epicentro en junio de 2022” y que desde entonces “el Banco Central se vio obligado a comprar deuda pública por el equivalente a 2,3% del PBI, burlando los límites al financiamiento al Tesoro que fija su Carta Orgánica”. Además se refirieron a los canjes de deuda que propuso el gobierno y sostuvieron que “esto ha puesto al país ante un delicado escenario de fragilidad financiera que eleva el riesgo de una salida caótica”.

Para sumar nafta a fuego, el candidato mas nombrado a la cartera económica -y ex ministro de Mauricio Macri-, Hernán Lacunza salió en Radio Con Vos a sugerir que pagar la deuda en pesos que deja el Gobierno de Alberto Fernandez «es casi imposible». Si bien, apurado por Ernesto Tenenbaum, mencionó que esa sería la última instancia, la sola posibilidad que se vuelva a reperfilar la deuda pública en moneda nacional puede causar un tembladeral en el sistema financiero, dejando a este gobierno en condiciones complicadas de cara a las próximas elecciones. Pero, más grave aún, dejando a los bonistas locales en una poición de absoluta vulnerabilidad.

«No, no queremos que explote -dijo sin mayor convicción- Ni ahora ni el año que viene ni nunca, porque cuando explotan los globos sufren los pobres», insistió Lacunza en diálogo con Radio Con Vos. «Es responsabilidad de toda la dirigencia, pública y privada, no generar esas condiciones de explosión. Para evitar las explosiones hay que dejar de inflar. Porque sino un día va a ser tarde. Y ese es el excluyente objetivo de la declaración de Juntos por el Cambio, de llamar a la responsabilidad y la conciencia publica de que se están acumulando inconsistencias, y a las autoridades actuales que esto así no va a terminar bien».

Lacunza recupera un planteo del diputado nacional Luciano Laspina en el que compara el esquema de deuda en pesos con un esquema Ponzi: «Le pago al que me prestó ayer con el que me presta hoy. Eso funciona mientras uno no quiera salirse del esquema, mientras todos sostengan la parodia. Tenes que pagar intereses más altos, generar condiciones mas atractivas, para que te presten y en el otro extremo tengo que reprimir que nadie salga». 

El exministro sin embargo insistió en no definir si considera que la deuda es o no pagable. «Depende de las condiciones», señaló.

«La deuda en pesos creció. Me sorprendió que Emmanuel (Álvarez Agis) diga que la deuda en pesos no es un problema. La deuda en pesos creció en estos años a 108.000 millones de dólares entre el Tesoro y Banco Central y solo en el último año creció el equivalente a 46.000 millones de dólares. Si tuviéramos que pagar con dólares esa deuda», agregó. 

Sin embargo, relativizó el volumen de la deuda, aunque criticó la velocidad de su crecimiento: «El stock puede ser pagable, pero esta dinámica no es sostenible. No acumulemos porque se vuelve inmanejable». 

«Este Gobierno se pasó dos años y medio diciendo que la deuda en pesos no importa porque es en pesos, y en dos años y medio el ministro (por Martín Guzmán) se tuvo que ir porque en junio no le quisieron renovar, tuvo que emitir dos puntos del producto para pagar vencimientos de ese mes y se tuvo que ir», agregó sobre la corrida contra los instrumentos de deuda que ocurrió a mitad del año pasado. 

«Vos le das a la maquinita hasta que se te desborda», sentenció sobre la emisión para hacer frente a los vencimientos y cuestionó que efectivamente Argentina este frente a un mercado financiero en pesos: «Argentina no tiene crédito en pesos, tiene pesos atrapados en un cepo con restricciones para salir, para que alguien le preste pesos a una tasa de 112% en Tasa Efectiva Anual. Así no vas a poder. Ese es el llamado público al Gobierno». 

Por último, agregó: «Hay que cambiar el ritmo hoy. Acordar con bancos por las tasas usurarios o colocarle bonos al Banco Central o al ANSES, eso no es una estrategia de financiamiento, es ver como pateamos para adelante y que pague el siguiente».

(Con información de Tiempo Argentino y Ámbito Financiero)

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