Durante una reunión reservada en la residencia de Olivos, el presidente, Mauricio Macri , le comunicó a su mesa chica que introducirá cambios en el equipo económico. Según una alta fuente del Gobierno, a partir de mañana la coordinación dejará de estar en manos de Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, los funcionarios más cercanos al jefe de Gabinete,Marcos Peña, y pasará a ser controlada por el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el fiscalista que busca reducir el gasto a como de lugar y sin vaselina.
De esta forma, Dujovne pasará a coordinar nueve ministerios: Finanzas, Transporte, Trabajo, Interior, Producción, Agroindustria, Energía, Turismo y Modernización.
Esta decisión coincide con el mensaje de Macri durante la conferencia de prensa que dio en Olivos, donde había reconocido «problemas de coordinación entre el gabinete económico y el Banco Central». Por eso, luego de que se calmó «la turbulencia cambiaria» y la economía dio algunos signos de mejora, prosiguió con la medida.
Además, el Presidente eligió a su funcionario más poderoso, Marcos Peña, para que fuera él quien le comunique a Dujovne esta nueva responsabilidad: una elección que fortalece a la jefatura de Gabinete en un momento en el que Peña, por primera vez,debió ceder poder con la ampliación del «ala política» en la mesa chica.
Esto se da en medio de un contexto en el que, luego de la crisis financiera, los principales ministros, encabezados por Lopetegui y Quintana , ofrecieron su renuncia al Presidente y criticaron la gestión de Federico Sturzenegger. Ante esto, Macri ratificó a su equipo y defendió al presidente del Banco Central.
Cabe destacar que, en el pasado, el Presidente había dicho que Peña, Quintana y Lopetegui eran sus pilares. Quintana y Lopetegui eran los encargados de definir si se avanzaba o no a los pedidos de los fondos: responsabilidad que ahora asumirá Dujovne, quien también deberá fijar límites estrictos en tiempos de ajustes.
Marcos Peña ¿Debilitado?
«Marcos ganó la discusión en 2015, volvió a ganarla en 2017 y sigue siendo el que conduce. Pero ahora la cosa se abre y se van a escuchar otras voces». La reflexión, de boca de un alto y prudente funcionario en un pasillo de la Casa Rosada, expone el estado de situación en el Gobierno luego de la semana en la que el presidente Mauricio Macri y el poderoso jefe de Gabinete decidieron ampliar la mesa política con el retorno de la denominada «ala política» del Gobierno: el radical Ernesto Sanz ; el titular de la Cámara baja, Emilio Monzó, y el ascenso a esas alturas del poder del ministro del Interior, Rogelio Frigerio.
Nadie, ni en la Casa Rosada ni fuera de ella, duda de que Peña sigue siendo quien es: el funcionario con más poder después del Presidente. De todos modos, la semana que pasó dejó su impacto en el jefe de Gabinete y sus vicejefes.
El saldo incluye ese regreso a los primeros planos de dirigentes alejados del círculo íntimo, pero no solo Sanz y Monzó, sino además Federico Sturzenegger, el titular del Banco Central «corrido» del escenario mayor desde el anuncio de corrección de metas de inflación, el 28 de diciembre del año pasado.
El «resurgimiento» de Sturzenegger, reivindicado el miércoles por el propio Presidente y a quien en el gabinete apodaron Robocop por su «capacidad de supervivencia», impactó directamente en las acciones del vicejefe de gabinete Mario Quintana, a quien algunos sindican como el verdadero artífice de aquella conferencia de prensa en la que el titular del Central quedó desairado, y que dio motivo a la desconfianza de muchos inversores.
«Se metió en demasiadas cosas, en algunas de ellas no sabe, y tiene mucha ambición política. Se ganó la desconfianza de muchos», lo criticaron sin piedad un funcionario con despacho en Balcarce 50, un ministro y un macrista de la primera hora.
Otro ministro del gabinete lo defiende. «No es así, a mí me enseñó a ser ministro. Podés tomar sus críticas para bien o para mal», lo defendió el funcionario, claramente en minoría.
El otro vicejefe de gabinete, Gustavo Lopetegui, prefirió mantenerse al margen de las críticas y las internas: el jueves se lo vio feliz en la Casa Rosada por las ofertas de más de U$S8000 millones a través del mecanismo de participación público-privada (PPP) para obras de infraestructura.
Cerca de Peña niegan que él o sus vicejefes (los «ojos y oídos» del Presidente) hayan perdido poder ni influencia por el regreso de los resurgidos.
«La pelea más fuerte de [Emilio] Monzó era con Vidal, no con Marcos», responden. «Sanz se había ido del Gobierno por temas personales, y además está de nuevo como delegado de la UCR, lo propuso [Alfredo] Cornejo», agregaron desde un despacho importante.
Como modo de reafirmar que nada ha cambiado, fue Peña quien le envió hacia fines de semana un WhatsApp a cada uno de los ministros y les pidió «seguir con más fuerza que nunca» y no prestar atención a las «peleas chiquitas».
































HAY QUE DARLES UNA PATADA EN EL ORTO A MACRI Y TODA ESTA PUTA BANDA DE JUDIOS, ANTES DE QUE NOS MATEN A TODOS COMO PERROS, COMO HACEN EN PALESTINA.
http://infoconnoticias.blogspot.com/2017/10/informe-especial-inminente-fundacion-de.html
sábado, 21 de octubre de 2017
INFORME ESPECIAL: INMINENTE FUNDACIÓN DE «NUEVA ISRAEL» EN ARGENTINA.