El presidente Mauricio Macri inauguró hoy en Corrientes el nuevo ciclo lectivo, aunque las clases no comenzarán en la mayoría de los distritos del país debido a que los gremios docentes y autoridades provinciales no llegaron a un acuerdo salarial, y la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA) dispuso un paro por 48 horas con movilización desde el Congreso.

La ceremonia inaugural del ciclo lectivo 2018 que encabezó Macri junto al gobernador Gustavo Valdés, el intendente Walter Chávez y otras autoridades nacionales y provinciales se realizó en el colegio secundario Barrio Norte, de la localidad correntina de Bella Vista, recientemente construido. En el marco de su visita a Bella Vista Macri inaugurará también dos nuevos establecimientos educativos.

Sin embargo, los gremios docentes de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Río Negro, San Luis, Neuquén, Chaco, Entre Ríos, Jujuy y Tierra del Fuego, anunciaron que no arrancarán normalmente las clases porque adhieren al paro nacional anunciado por CTERA, que incluye una movilización desde el Congreso al Palacio Pizzurno, que comenzará a las 11.

Los docentes reclaman formalmente al ministro Alejandro Finocchiaro que convoque a la “Paritaria Nacional Docente” para discutir el incremento salarial, y dar apoyo a las provincias que aún se encuentran en conflicto o tienen las negociaciones paritarias estancadas.“

En Santa Fe, el sindicato SADOP de docentes privados decidió adherir al paro de dos días (hoy y mañana) dispuesto por el gremio que agrupa a los maestros de las escuelas públicas, Amsafe).

Lo mismo ocurre en Córdoba, donde la Unión de Educadores de esa provincia (UEPC) adhirió a la medida de fuerza lanzada por CTERA.

En Mendoza, el Sindicato Unido de Trabajadores del Educación (SUTE) rechazó el ofrecimiento salarial del gobierno provincial de aumento de 15,7 %, en tres tramos con cláusula gatillo y también adhirió al paro nacional de CTERA.

En ese marco, tampoco hay clases en Río Negro, donde los sindicatos docentes provinciales rechazaron la propuesta de 15% en cuotas realizada por la provincia, al igual que los trabajadores de la educación de San Luis, que no acordaron un incremento salarial del 21 por ciento, y anunciaron un paro para mañana.

En Jujuy, la ministra de Educación provincial, Isolda Calsina, defendió el aumento del 5% ofrecido a los gremios docentes de la provincia y pese al llamado a conciliación obligatoria, el Congreso Provincial de ADEP ratificó la medida dispuesta por CTERA a nivel nacional y además de sostener el paro por 48 horas, convocaron a movilizarse hoy.

En Chaco, los gremios docentes rechazaron también la oferta salarial del gobierno de la provincia del 18,93 por ciento de aumento, y anunciaron que se suman al paro de 48 horas dispuesto por CTERA, a lo que se agregará un paro el miércoles y otro el jueves por el día de la Mujer, para terminar el viernes con asambleas en las que se evalúe el futuro del plan de lucha.

En Neuquén, la Asociación de Trabajadores de la Educación (ATEN) de esa provincia se sumó al paro de 48 horas dispuesto por la CTERA a nivel nacional.

Es claro y está a la vista que la mentada jerarquización de la educación le importa nada al gobierno central. Tener docentes por debajo de la línea de pobreza configura una decisión política y no económica, y no sería apresurado considerar que detrás de esta iniciativa, no solo se persigue la aviesa intención de bajar los salarios de los argentinos, sino de privilegiar a la educación privada por sobre la pública.

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