El cinismo del Gobierno Nacional no tiene límites ni precedentes. Dicen, hablan, prometen y en Argentina lo único que crece es la pobreza, el desempleo y los precios.

No hay respiro para la sociedad y el presidente cree que pactar una entrevista con un programa popular como Intratables va a cambiar el rumbo errático del barco en que nos llevan a todos derecho a chocar contra un iceberg. Este Titanic, así como están las cosas va derecho al fondo del mar.

El presidente Mauricio Macri se dio el lujo de afirmar, muy suelto de cuerpo, que su misión es «liberar a los argentinos para que puedan salir de la pobreza», y consideró que «después de muchos años, el país está en la dirección correcta».

¿Cuanto más nos pueden mentir?

«La pobreza cero que prometí en campaña es una tendencia en la que tenemos que trabajar. Empezamos diciendo la verdad, no como antes, que nos querían hacer creer que vivíamos mejor que en Alemania. Quiero que me reconozcan por haber bajado los índices de pobreza, si no lo consigo habré fracasado», señaló Macri en declaraciones formuladas a la señal América TV.

En un envío grabado en la Quinta de Olivos con Santiago Del Moro, Macri negó, en vísperas del cierre de la campaña electoral para las PASO, que su gobierno trabaje para los ricos y remarcó que su obsesión es lograr educación de calidad y empleo genuino para los ciudadanos.

Es muy impresionante, desde que llegó al poder solo se beneficiaron sus empresarios amigos, energéticas, mineras, agroexportadores, bancos, otros sectores financieros y hasta por ahí nomás. Mientras miles de PyMEs cierran cada mes, Macri le da la mano a las 50 firmas más importantes del país.

«Mi misión es liberar a los argentinos de la pobreza para que puedan tener mejores oportunidades y puedan acceder a ellas. Estamos en el camino de un cambio correcto. Cuando llegué a Boca decían que iba a hacer un club para ricos y lo convertimos en una institución popular, lo mismo pasó en la Ciudad. Fuimos quienes más investimos en la zona sur, y ahora lo estamos haciendo en el país. Tenemos un presupuesto social más grande que el de otros gobiernos», subrayó.

En cuanto a la meta inflacionaria de 17 por ciento propuesta por el Gobierno para este año, Macri aseguró -increíblemente- que el Banco Central trata de alcanzarla, pero estimó que dentro de dos años, el costo de vida «se ubicará en menos de un dígito».

El presidente se jactó además que su administración «no tendrá contemplaciones» con las mafias del narcotráfico, y aseveró que no puede «haber políticos cómplices con estos delincuentes».

También desestimó las acusaciones de corrupción en su contra e interpretó que la investigación por la causa de los Panamá Papers se extendió por «mucho tiempo».

«Las acusaciones de corrupción fueron un invento de fiscales ligados a (Alejandra) Gils Carbó (Procuradora General de la Nación). La causa de los Panamá Papers duró demasiado porque no había nada», subrayó.

Para no peder la costumbre, en varias ocasiones se refirió despectivamente al kircherismo y hasta acusó a la expresidenta Cristina Fernández de «tener un problema psicológico por creer que todavía tiene el mando de la Argentina».

Finalmente, y para poner la frutilla al postre Macri, en medio de una de las recesiones más profundas que atraviesa la economía argentina, el Jefe de Estado se dio el lujo de corolar la entrevista afirmando que su Gobierno «fue exitoso» en evitar una crisis en Argentina como la que hoy vive Venezuela, y aprovechó la ocasión para fustigar al presidente Nicolás Maduro, a quien definió como un gobernante que «viola los derechos humanos y convive con la muerte».

Además su vez, volvió a mentir descaradamente al referir que tiene «un buen vínculo» con el Papa Francisco, a quien describió como «un hombre de paz que vive para que los argentinos lleguen al perdón».

Por último, pronosticó un triunfo electoral del oficialismo en las PASO del domingo y aventuró que «el cambio que se inició será ratificado» en las urnas.

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