Dan pena, dan risa… cualquier cosa menos respeto. La pantomima que montaron esta mañana en el dique 3 de Puerto Madero – casualmente mientras en diputados se preparaba la sesión por la expulsión de Julio De Vido – fue desopilante y digna de un gobierno de payasos. No, por enarbolar la lucha contra la corrupción, que a decir verdad esta administración tiene varias cuentas que rendir en la justicia, sino por los payasesco del evento.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, presentó el yate que pertenecía al detenido ex funcionario kirchnerista Ricardo Jaime, ploteado con la leyenda «recuperado de la corrupción», que será utilizado por la Prefectura Naval Argentina (PNA) para tareas de seguridad.
Mas temprano, la infantería de la Ciudad que guarda mucha relación con las directivas de la ministra, reprimía a los trabajadores despedidos de Pepsico, mientras intentaban ingresar al Congreso Nacional a presentar un proyecto de Ley para recuperar sus fuentes de trabajo.
«Esto es muy simbólico«, destacó Bullrich, y sostuvo que el dinero para comprar la embarcación «salió seguramente de los bolsillos de la gente» y «ahora vuelve para ser utilizado a favor de la gente».
Otra vez golpes, palos y gas pimienta contra los trabajadores
Jaime, quien fue secretario de Transporte durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, se encuentra detenido desde abril de 2016 por una causa por presunto pago de sobreprecios en la compra de material ferroviario usado a España y Portugal en 2005.
En junio el juez federal Sebastián Casanello entregó el yate Altamar 64, matrícula DL2153AC, valuado en un millón de dólares, al Ministerio de Seguridad, que decidió que sea utilizado por la Prefectura Naval.
«Un monumento a la corrupción y hoy estamos contentos, porque esto va a favor de la gente y no en contra», recalcó Bullrich, quien añadió que la embarcación también será utilizada en la formación de los nuevos marineros de la Prefectura.
El nuevo yate «escuela» tiene baño en suite con jacuzzi, freezer, home theatre, grill y otras prestaciones de lujo, que seguramente serán de gran utilidad en la formación de prefectos.
Cuando en 2013 la nave que para la Justicia es de Jaime fue hallada varada en Uruguay, los dueños -que la habían llevado al puerto para reparar- la dejaron abandonada, pero nunca nadie la reclamó.
Después de casi cuatro años de trámites, el juez Casanello logró que el yate volviera a la Argentina, y luego dispuso que pase al Ministerio de Seguridad para darle uso.



































Vieja borracha y por qué no hablas de tus decisiones de reprimir. Vieja dictadora.. no servís para nada.