Ya rige en Siria la tregua acordada entre Rusia y EE.UU.

Mientras el presidente sirio Bashir El Assad anunció su intención de recuperar el control de la totalidad del país, los representantes de los grupos armados y civiles de la oposición reclaman garantías de cumplimiento de la tregua acordada a fin de la semana pasada. Las partes involucradas en el acuerdo estiman que las conversaciones para una paz negociada no comenzarán antes de octubre próximo.

Sirios en la plaza Marjeh de Damasco en las primeras horas de la tregua. Crédito foto: Hassan Ammar-AP

Una tregua entre las fuerzas militares y grupos insurgentes entró en rigor este lunes en Siria mientras Rusia adelantó que las negociaciones de paz en ese país podrían recomenzar a principios de octubre.

Desde Daraya, el presidente sirio, Bashar al Assad, reafirmaba su determinación de recuperar todo el país al tiempon que otro grupo rebelde se sumaba a la tregua.

Pocas horas antes del inicio de la tregua pactada entre su país y Estados Unidos, el viceministro ruso de Defensa, Mikhail Bogdanov, anunció en Moscú que las conversaciones de paz en Siria podrían recomenzar el próximo mes.

Bogdanov aseguró a la agencia de noticias estatal rusa RIA Novosti que la fecha concreta la hará saber el enviado de la ONU para Siria, Staffan de Mistura aunque admitió que esperaba que las conversaciones se reiniciaran en los primeros días de octubre.

Simultáneamente desmintió que el acuerdo, que prevé una estricta coordinación y control de los vuelos militares sirios sobre territorios controlados por los insurgentes, implique una zona de exclusión aérea para la Fuerza Aérea de Damasco.

También este lunes, las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una coalición armada kurdo árabe impulsada por Estados Unidos en el Norte de Siria contra el Estado Islámico (EI), anunciaron que aceptan el acuerdo de alto el fuego en el territorio sirio alcanzado por Washington y Moscú.

Las FSD son la agrupación siria que más logros ha obtenido en la lucha contra el EI, excluido del acuerdo, y, en ocasiones, se han enfrentando a otras facciones islámicas y rebeldes del país.

Por su parte, el componente principal de las FSD, las Unidades de Protección del Pueblo (YPG, en sus siglas en kurdo), también informaron en un comunicado de que respetarán el alto el fuego y también exigen participar del proceso de transición política “para garantizar la continuación de un alto el fuego permanente”.

Las FSD son el segundo grupo armado opositor que se suma al acuerdo. El primer grupo opositor fue el Ejército Libre de Siria (ELS), cuyo jefe, el general Khaled Ahmed Birri, afirmó hace dos días que acepta cualquier “acuerdo de reconciliación en el país”.

Aunque Birri rechazó que Estados Unidos y Rusia impongan sus propias condiciones, es evidente que sobre las decisiones del ELS y las FSD pesa el respaldo de Washington en su campaña contra el EI.

Ese apoyo también le impuso condiciones a los kurdos de las YPG, que declararon una administración autónoma en cuatro regiones del norte de Siria: Afrín, Kobani, Tel Abiad y Al Yazira.

La Coalición Nacional Siria expresó su escepticismo ante el alto el fuego, y además el Alto Comité para las Negociaciones (HNC, la representación de los opositores en el atrancado diálogo de Ginebra) planteó dudas pero se mostró esperanzado en que el acuerdo permita separar del EI y Al Qaeda al resto de los opositores.

De mantenerse el alto el fuego durante siete días, Estados Unidos y Rusia planean una actuación militar conjunta contra grupos islamistas radicales como el EI y Al Qaeda.

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