Con un simbólico acto en la sede de la ONU, en Nueva York, comenzó el proceso para la ratificación del acuerdo global contra el cambio climático, que hace cuatro meses se cerró en París.
De los 195 países que se reunieron entonces en la capital francesa para limar el complicado texto del pacto, 171 han firmado este viernes. Pero lo importante comienza ahora con el proceso de ratificación en cada país. Ahí fue donde zozobró el Protocolo de Kioto, del que se descolgó EE UU y que no obligaba a China a reducir sus emisiones de gases contaminantes.
Pero si algo distingue al Acuerdo de París del Protocolo de Kioto es precisamente que, esta vez, todos los países firmantes que han posado este viernes en las fotos se comprometen a reducir las emisiones y habrá evaluaciones periódicas sobre el grado de cumplimiento de lo pactado.
Que esta vez va en serio es algo que se afanaron en recalcar los dirigentes en Nueva York. El presidente francés, François Hollande, insistió en que lo firmado “es más que un compromiso, es un texto que se recogerá en el derecho internacional”.
Hollande, mandatario anfitrión en la Cumbre de París de diciembre, se comprometió a intentar que Francia ratifique el acuerdo antes del verano e instó a la Unión Europa a servir de ejemplo y hacer lo propio.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, recalcó la importancia de que 171 países acudieran a la firma. “Hoy estamos rompiendo un récord en este salón y eso son buenas noticias”, ha insistido sobre la alta presencia. Además, ha pedido a los Estados que se pongan a trabajar en la aplicación del pacto “tan pronto como sea posible”.



































