Miles de brasileños protestaron en las principales ciudades contra Dilma Rousseff

Los brasileños salieron masivamente a las calles para reclamar la renuncia de Dilma Rousseff y la cárcel para Lula da Silva en las que han sido calificadas como las más grandes manifestaciones populares de los últimos 30 años registradas en Brasil.

Una multitud vestida de verde y amarillo ha salido a las calles de Brasil este domingo contra la corrupción, por la salida del poder de la presidenta Dilma Rousseff y la detención del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Son las protestas políticas más multitudinarias de la democracia de este país, y este éxito aplastante pone mucha presión sobre el Gobierno, sumido en una larga crisis política.

s primeras movilizaciones se registraron en algunas ciudades del norte y el noreste del país, aunque las más numerosas fueron las que tuvieron lugar en San Pablo y Río de Janeiro, las más pobladas, y en Brasilia.

En la capital del país, unas 100.000 personas según la Policía Militar o 200.000 según los organizadores marcharon unos dos kilómetros, desde el Museo de la República hasta la sede del Congreso.

En Río de Janeiro, la manifestación tuvo lugar en la playa de Copacabana, donde, sin datos oficiales, los organizadores aseguraron que se dieron cita unas 200.000 personas.

En San Pablo, la marcha sobre la céntrica avenida Paulista comenzó después del mediodía y los organizadores esperaban una concurrencia al menos similar a la de la manifestación de agosto del año pasado, que se estimó en 135.000 personas.

En otras ciudades asistieron a las protestas, respectivamente según la Policía Militar y los organizadores, 30.000 o 40.000 personas en Belo Horizonte, 25.000 o 40.000 en Maceió y 20.000 o 25.000 en Salvador.

Asimismo, según cálculos solo de los organizadores, se reunieron 150.000 personas en Recife y 70.000 en Belém, informaron la agencia noticiosa estatal ABR y el diario Folha de Sao Paulo.

Las marchas fueron convocadas por organizaciones sociales y partidos opositores, y en todas ellas los manifestantes protestaron contra la corrupción y la permanencia de Rousseff al frente del gobierno.

El Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), principal fuerza de oposición del país, vaticinó que el de hoy sería el “mayor acto contra el gobierno de los últimos tiempos”.

Agregó que estas manifestaciones podrían ser “definitivas” para impulsar el juicio político contra Rousseff, según reportó la agencia EFE.

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