Las primeras horas del cese de hostilidades que entró en vigor en Siria a partir de la medianoche del viernes al sábado han transcurrido con una relativa calma en los frentes de batalla, aunque han estado salpicadas por varios incidentes.
El Ejército ruso anunció por la mañana que había interrumpido sus bombardeos aéreos en la llamada “zona verde”, las áreas provinciales donde se encuentran los grupos rebeldes que han comunicado que acataban el alto el fuego, informa France Presse.
El Estado Mayor ruso dijo que suspendía los ataques para evitar “errores” en los objetivos. Por su parte, el comandante de las fuerzas de la oposición Fares al Bayush, que dirige las brigadas Fursan al Haqq, integradas en el Ejército Libre de Siria, dijo a la agencia Reuters que las tropas gubernamentales habían detenido los combates en algunas zonas mientras proseguían su ofensiva en el resto del país en una clara violación de la tregua que podría poner fin al acuerdo
































