Las aberraciones cometidas por el grupo terrorista Estado Islámico en Irak constituyen un “posible genocidio”, según el informe publicado hoy por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y de la Misión de la ONU en ese país (UNAMI).
“El ISIS continúa cometiendo de forma sistemática y generalizada violaciones y abusos de la ley humanitaria internacional y de la ley internacional de derechos humanos. Estos actos, pueden suponer, en algunos casos, crímenes de guerra, crímenes contra la Humanidad y posible genocidio”, se indica en el texto.
La misión de la ONU en el país árabe señala además que los combates entre el grupo yihadista, las fuerzas regulares iraquíes y las milicias chiíes se están registrando con mayor virulencia contra la población civil. Según sus cálculos, 18.802 civiles murieron desde el 1 de enero de 2014 hasta el 31 de octubre de 2015.
“Las víctimas incluyen a aquellos que se oponen al ISIS, así como miembros de las fuerzas de seguridad, policías, funcionarios, profesionales, como abogados, doctores o periodistas y líderes religiosos” explica el informe.
El documento de la UNAMI relata cómo el grupo yihadista aplica su propio sistema judicial, que sentencia a muerte en innumerables ocasiones además de aplicar castigos inhumanos como las amputaciones o las lapidaciones.
Asimismo, se relatan numerosos ejemplos de ejecuciones públicas, “por disparos, cortándoles la cabeza, quemándolos vivos o tirándolos desde un edificio”. “Hay también denuncias del asesinato de niños soldados que abandonaron el frente en la provincia de Al Anbar”, se agrega en el texto.
De hecho, se ha podido verificar que entre 800 y 500 niños han sido secuestrados en Mosul, la segunda ciudad de Irak, para entrenamiento militar y educación religiosa. “El Estado Islámico continúa abusando sexualmente de niños y mujeres”, se indica en el documento, que destaca “particularmente la esclavitud sexual”.
En el informe, además, se denuncia que el conflicto entre el Gobierno y los distintos grupos yihadistas en Irak está inten sificándose entre los civiles, con un total de más de 18.800 muertos y otros 36.245 heridos entre enero de 2014 y octubre de 2015.
Además de los fallecidos y heridos, más de 3,2 millones de personas se han convertido en desplazados internos en su propio país, lo que incluye a más de un millón de menores de edad.
Del total de víctimas, 3.855 murieron y otras 7.056 resultaron heridas entre mayo y octubre del año pasado, aunque en el texto de la ONU se advierte de que las cifras podrían ser mucho mayores de las registradas.
La mitad de las muertes ocurrieron en Bagdad, según el estudio, en el que se documenta además el descubrimiento de fosas comunes, algunas de ellas en áreas donde había actuado el ISIS, además de muchas otras que, según se sospecha, habrían servido para sepultar a víctimas del régimen de Sadam Husein.
Por otra parte, la UNAMI también acusa a las fuerzas de seguridad iraquíes y a sus aliados -milicias, grupos tribales y peshmergas (fuerzas kurdas)- de asesinatos ilegales y de secuestros. “Muchos de estos incidentes son relativos a personas sospechadas de haber colaborado con el ISIS”, se indica en el texto, en el que se lamenta que las fuerzas de seguridad no hayan protegido como debían a los civiles.



































