El Gobierno ultima detalles de un DNU para comprar Pfizer, Moderna y Janssen

El presidente revisará mañana la letra chica del Decreto y lo publicaría el sábado en el Boletín Oficial. En tanto ANMAT deberá aprobar a Johnson y Johnson y a Moderna.

En las ultimas horas corrió fuerte un rumor sobre la redacción de un Decreto de Necesidad y Urgencia que destrabe la adquisición de vacunas tales como Pfizer, Moderna y Janssen, todas norteamericanas. De esta manera, el presidente Alberto Fernández adecuará la legislación vigente para la compra de vacunas de modo tal de destrabar las negociaciones que actualmente mantiene el Ejecutivo con los laboratorios y recibir también las donaciones que realiza el Gobierno de Jordan Biden.

Según fuentes cercanas al presidente, Fernández se hartó de las idas y vueltas en las conversaciones con los laboratorios, que si bien nunca se interrumpieron, estaban en una encerrona de la que no se podía salir por las cláusulas de la Ley de Vacunas.

La farmacéutica norteamericana Pfizer había objetado el artículo 4 de la Ley 27.573, que le permite al Gobierno incorporar en los contratos “cláusulas que establezcan condiciones de indemnidad patrimonial respecto de indemnizaciones y otras reclamaciones pecuniarias relacionadas con y en favor de quienes participen de la investigación, desarrollo, fabricación, provisión y suministro de las vacunas, con excepción de aquellas originadas en maniobras fraudulentas, conductas maliciosas o negligencia por parte de los sujetos aludidos”.

Una vez allanado el camino para la compra de estas vacunas restará que ANMAT apruebe la del Laboratorio Jonhson & Jonhson y también la de Moderna. Ninguna de estas vacunas está aprobada para el uso de emergencia en el país, a diferencia de Pfizer que fue la primera en recibir el visto bueno de la  Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica.

Previo a que se conociera la decisión Fernández, el pasado martes por la tarde se reunieron en Casa Rosada la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra; la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti; y la asesora presidencial Cecilia Nicoli.

Si bien en su momento fuentes oficiales afirmaron que se trató de una reunión «casual», lo cierto es que las tres funcionarias nacionales tuvieron cita en Balcarce 50 para comenzar a delinear lo que será el DNU presidencial que buscará destrabar la llegada al país de las vacunas que donó el gobierno de Estados Unidos.

La decisión se conoció luego de que los integrantes del bloque oficialista en la Cámara de Diputados se negaron a tratar un proyecto de la oposición para modificar esa misma ley, con el propósito de destrabar la firma del contrato con Pfizer. EL Gobierno ya tenía la decisión de avanzar por la vía del DNU y no le iba a regalar a la oposición la posibilidad de jactarse que ellos lograron allanar el camino para la llegada de las tan preciadas vacunas.

El oficialismo de la Cámara baja bloqueó esta tarde un pedido de apartamiento de reglamento planteado por la vicepresidenta de la comisión de Salud, Carmen Polledo (PRO) para que se incorporara al temario de la sesión un proyecto de ley de su autoría que busca generar un marco legal que facilite las condiciones para que el Gobierno pueda finalmente firmar contrato con el laboratorio Pfizer para la provisión de vacunas contra el Covid-19.

El 2 de junio pasado, Polledo junto a un nutrido grupo de legisladores del PRO (y la radical Claudia Najul) presentaron un proyecto que proponía quitar la palabra «negligencia» de las excepciones estipuladas en la ley a las garantías de indemnidad patrimonial de los laboratorios fabricantes, ante eventuales 
reclamos.

Este es el proyecto que la diputada del PRO intentó reflotar, pero el pedido de apartamiento de reglamento resultó rechazado con 122 votos en contra y 112 apoyos. 

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