El magro -por no calificar de nulo- nivel intelectual del macrismo concita niveles impensados de brutalidad ante la emergencia económica que atraviesan las empresas argentinas en función de la pandemia del coronavirus. Mientras se busca sancionar una moratoria que ofrezca una posibilidad a los contribuyentes de pagar sus obligaciones, en medio de una falta de recursos fenomenal, la oposición pide que no se enmascare una Ley a la medida de Cristobal López.

La Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados decidió hoy postergar para el martes próximo la firma de un dictamen del proyecto de ley de moratoria impositiva y previsional, que contempla la posibilidad de regularizar deudas fiscales acumuladas hasta el 30 de junio pasado, para avanzar en un despacho de consenso con la oposición.

La intención del oficialismo es continuar analizando, además del proyecto enviado por el Poder Ejecutivo, 12 iniciativas presentadas por diputados de diferentes bloques para avanzar en consensos, y elaborar así un dictamen de mayoría que contemple las distintas propuestas.

Así lo anunció el presidente de la comisión, el diputado del Frente de Todos, Carlos Heller, al iniciar la reunión, cuando aclaró que no era la intención del oficialismo «sacar dictamen en el dia de la fecha», y anticipó que convocará a un nuevo encuentro «para el martes de la semana que viene» en el que esperan «sacar dictamen».

«Nos tomamos una semana para habilitar la posibilidad de seguir analizando diferentes aspectos de los proyectos para lograr mayores coincidencias», afirmó Heller.

Tras precisar que la iniciativa del Poder Ejecutivo busca «generar recaudación por la sustancial caída de los ingresos por el incremento del gasto, que plantean un problema», el diputado del Frente de Todos afirmó que «es un buen proyecto que viene e atender un reclamo generalizado» y que «es imperioso y necesario» abordar la discusión.

Desde Juntos por el Cambio, Luciano Laspina (PRO) celebró la apertura del debate «sin un plazo para tener una discusión educada y criteriosa», y consideró que esta moratoria «es tal vez una de las más justificadas por la gravedad de la situación de los contribuyentes impedidos de poder trabajar» por la pandemia.

Sin embargo, Laspina pidió que se excluya de la iniciativa a las empresas de combustibles que están con procesos judiciales por la retención de impuestos, al sostener que «parece un traje a medida para los intereses de OIL combustibles», tras adelantar que envió una nota a la AFIP para que opine sobre la conveniencia de avanzar en la iniciativa.

Para Laspina, «lo que deberiamos estar discutiendo es una reforma de emergencia que pueda evitar la catarata de quiebras que pueden llegar producto de esta situación»

Por su parte, el diputroll Fernando Iglesias subió la apuesta y refirió que «no sea cosa que esta Ley sea para financiar a C5N». En una nueva muestra de intolerancia hacia el periodismo refractario a la derecha neoliberal macrista que endeudó al país en el último período, condenando a la sociedad para los próximos años.

En tanto, desde el Frente de Izquierda no fueron la excepción, Romina del Pla consideró que se trata de «un salvataje infernal no sólo a medida de OIL sino de todas las petroleras», y destacó la importancia de que el proyecto de moratoria tenga «una orientación diferente», al advertir sobre «el enorme nivel de subsidio a las patronales y a los capitalistas en general».

Por Consenso Federal, el diputado Jorge Sarghini sostuvo que «todas las moratorias son injustas entre quienes han pagado y quienes no han pagado», aunque consideró que se trata de una medida «necesaria» a la que habría que darle «mucha equidad interna», es decir que -planteó- «no hay que beneficiar a nadie en detrimento de otros».

print

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here