El preso 3192 sigue encarcelado. Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, no ha escapado del módulo de máxima seguridad de la prisión de Ciudad Juárez. Así lo aseguró anoche el Gobierno mexicano en un inédito desmentido al que, para mayor verosimilitud, añadió la foto del convicto.
Los rumores sobre su nueva fuga, reproducidos por algunos medios, alcanzaron tal calibre que fue el propio secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien salió a la palestra y liberó la fotografía de su encierro: “Para los rumores, una imagen”, señaló en Twitter.
En la foto, el líder del cártel de Sinaloa aparece en su uniforme marrón, sin bigote y en la sala central de la almendra de seguridad de la cárcel de Ciudad Juárez (Chihuahua) adonde fue trasladado repentinamente hace dos meses.
Ahí, antes de su llegada 81 presos fueron trasladados a otros centros penitenciarios para evitar altercados y aumentar el blindaje del mayor narcotraficante del planeta. Entre los desplazados figuraban sicarios de La Línea, el brazo armado del cártel de Juárez, el enemigo mortal de Guzmán Loera.
Desde entonces, El Chapo pasa ahora sus días aislado y a la espera de su extradición. Un proceso que el propio presidente Enrique Peña Nieto ha convertido en cuestión de Estado y que difícilmente frenarán la catarata de recursos presentados por el preso.































