La Antigua República Yugoslava de Macedonia confirmó este miércoles oficialmente que cierra su frontera con Grecia tras dos días en la que estaba de facto sellada por lo que ningún refugiado logró cruzarla, lo que supone el cierre efectivo de la ruta de los Balcanes para los migrantes.
El ministro del Interior macedonio ha asegurado que ningún migrante ha cruzado hacia su país desde el martes, mientras la agencia MIA relató que no se ha recibido a ninguna persona en el centro de acogida de Gevgelija en las últimas 50 horas.
El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha tuiteado su agradecimiento a los países de los Balcanes occidentales. “Agradezco a los países de los Balcanes occidentales que estén implementando parte de la estrategia integral de la Unión Europea (UE) para hacer frente a la crisis migratoria”.
Así les agradecía que apliquen restricciones fronterizas para cerrar la ruta y acaben con la política de “dejar pasar” a refugiados e inmigrantes irregulares porque en última instancia conduce a preservar la libre circulación en el espacio Schengen.
El Gobierno de Eslovenia ha anunciado que a partir de este miércoles aplicará de pleno las reglas del espacio Schengen y que suspenderá los transportes organizados para refugiados a través de su territorio.
“A partir de la medianoche ya no existe en su forma como hasta ahora la migración a través de la ruta de los Balcanes”, aseguró ayer el Ministerio del Interior esloveno en un comunicado.
Según las autoridades eslovenas, solo podrán entrar en el país extranjeros que “cumplan las condiciones” para hacerlo, es decir, con visados. Además, podrán entrar personas que tienen la intención de pedir asilo y otras que en función de una investigación individual se les permita entrar por razones humanitarias, precisa el comunicado.


































