La Asociación Bancaria manifestó su rechazo a la medida del Banco Central que habilita a las entidades a alcanzar acuerdos con cadenas de electrodomésticos, supermercados, o estaciones de servicios para instalar pequeñas sucursales en esos comercios, por considerar que vulnera normas de seguridad y de trabajo que deben regir el desempeño de la actividad. El gremio advierte sobre un posible conflicto colectivo.
“Contrario a lo previsto por la nueva disposición del Banco Central, toda prestación bancaria debe ser realizada exclusivamente por trabajadores en condiciones que son propias de esa labor y en instalaciones adecuadas que cumplan en forma debida con las normas de seguridad que exige el riesgo propio que genera la actividad bancaria tanto para los trabajadores, como para los clientes y el público en general”, sostiene la misiva enviada por el titular del gremio de los bancarios, Sergio Palazzo al Banco Central.
En la carta dirigida al presidente de la autoridad monetaria, Guido Sandleris, al que accedió la agencia Télam, se remarca que “si hoy la seguridad dista de ser la adecuada en las propias entidades financieras, más endeble resultará aún en las citadas “agencias complementarias” y denuncia que la disposición del Banco Central vulnera también la jornada laboral de 7.30 horas diarias de trabajo, de lunes a viernes, con 5 horas de esas de atención al público.
Palazzo pide finalmente una reunión “urgente” con las autoridades bancarias a fin de evitar un conflicto colectivo.
La Comunicación A-6033 del Banco Central prevé que los bancos puedan hacer el convenio que quieran con las redes de comercio o entidades” por ejemplo, estaciones de servicio, supermercados, farmacias o correos, las cuales se encargarán de hacer operaciones bancarias.
Sin embargo, dejaron en claro, que “la responsabilidad por las actividades” de estas “corresponsalías” incluyendo el cumplimiento de las normas mínimas de seguridad “son pura y exclusivamente de los bancos”.
El BCRA busca a través de esta normativa favorecer especialmente a quienes viven lejos de sucursales bancarias y forma parte de un objetivo permanente “de lograr una mayor inclusión financiera.
La norma también establece las condiciones bajo las cuales deberán actuar las corresponsalías bancarias, estableciendo claramente que la responsabilidad por las actividades “permanece sobre los bancos e incluyendo el cumplimiento de las normas mínimas de seguridad “.