La gobernadora María Eugenia Vidal se recibió de política de fuste desde que llegó a la primera magistratura provincial, Aprendió a mentir y a actuar con un grado de perfección, que más de un dramaturgo podría sentir envidias por las condiciones naturales del “Hada buena” de Cambiemos.
El problema es que por muy bien que pronuncie sus mentiras, siguen teniendo patas cortas y se pueden reconocer a la legua.
Tal es el caso del voto electrónico, que Mariu defiende a ultranza. En una de sus últimas intervenciones durante la campaña dejó un par de precisiones que se pueden refutar rápidamente. Aquí les dejamos un video muy didactivo y explicativo que demuestra que la gobernadora miente, miente, y sigue mintiendo… tal vez, algo quede.