A pesar del esperado pronunciamiento, Francisco evitó tomar un bando como han hecho países de América Latina, la Unión Europea y potencias como Estados Unidos y Rusia, la mayoría de los cuales se han alineado con Guaidó.
«He pensado mucho en el pueblo venezolano al que me siento particularmente unido en estos días y ante la grave situación que atraviesa el país, pido al Señor que se busque y se logre una solución justa y pacifica para superar la crisis respetando los Derechos Humanos y deseando el bien de todos los habitantes del país», aseguró el Pontífice tras el rezo del Ángelus.
El papa habló en el Hogar del Buen Samaritano de Panamá, durante su viaje para participar en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), informó la agencia de noticias EFE.
Por ahora, el Vaticano no reconoció a Guaidó ni ofreció un apoyo explícito al gobierno de Nicolás Maduro.
El Vaticano sólo se limitó a emitir un breve comunicado que el papa seguía «de cerca la evolución de la situación» y rezaba por las víctimas y por todos los venezolanos. Además, destacó que la Santa Sede apoya «todos los esfuerzos que permitan ahorrar un ulterior sufrimiento a la población».
Venezuela atraviesa una fuerte crisis, que ha obligado a millones a emigrar a otros países de la región. Bajo una hiperinflación sin precedentes, sus habitantes sufren escasez de alimentos, medicinas y pobres servicios básicos.
El Papa, quien llegó a Panamá el miércoles para participar de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), expresó su «sentimiento de pesar» por las recientes tragedias en Brasil, donde el colapso de una presa dejó unos 300 desaparecidos, y en México, donde la explosión de un ducto mató a más de 100 personas que robaban gasolina.