La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) exhortó hoy a “cuidar especialmente el trabajo y la educación” y, a 35 años de la recuperación democrática, pidió “no olvidar las auténticas raíces cristianas y culturales” del pueblo argentino.
Así lo expresó la comisión permanente de la CEA -que integran una veintena de obispos presididos por su titular, monseñor Oscar Ojea- en una declaración con motivo de las próximas fiestas navideñas, titulado “En un país de sombras, una luz brilló” (Isaías 9,1).
“A 35 años de la recuperación de las instituciones de la República, quisiéramos proponer una democracia que no olvide las auténticas raíces cristianas y culturales, y que cuide especialmente el trabajo y la educación”, dice el mensaje de una carilla.
Los obispos señalan además que la Navidad “nos convoca a luchar por la justicia, a construir la amistad social y a ser solidarios con los más pobres”.
“Los últimos de la sociedad son los que más sufren por las dificultades económicas que vivimos. También son los más afectados por la inseguridad porque no tienen recursos para defenderse. Además la inequidad es una causa permanente de violencia y América Latina es el lugar del planeta donde hay mayor inequidad”, advirtieron.
Ante la próxima Navidad, la Iglesia llamó a “soñar otro destino para todos los argentinos” y “confiar en que la Virgen de Luján transformará estos tiempos difíciles en tiempos de esperanza”.
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or último, al hablar del cambio cultural, los obispos indicaron que a los jóvenes se les propone un “consumo sin límites, con el desinterés por el sentido de la vida y la pérdida de valores”, algo que calificaron como la “imposición de un estilo de vida que sólo trae más tristeza e insatisfacción”.