Además de tener una larga lista negra de personas que el Presidente quiere ver presa, según afirmó su vocero, Luis Majul, el macrismo trata despectivamente a todo el periodismo crítico.
El gobernador correntino y aliado del macrismo, Ricardo Colombi, le dio una patética bienvenida a los periodistas: “Buen día, drogadictos”.
Además, se negó a responder preguntas de los trabajadores de prensa que concurrieron a cubrir su voto.
Mientras desde el Gobierno aseguró que se terminó la guerra contra el periodismo, el embate se intensifica a través de la propia Casa Rosada y sus aliados.