La ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, advirtió que si los docentes no cumplen con la norma que suspende el uso del lenguaje inclusivo en las aulas, está previsto «un proceso administrativo disciplinario».

En declaraciones radiales, la funcionaria negó que vaya a haber una marcha atrás con la medida que prohíbe que los docentes usen la «e», la «x» o el «@» dentro de las aulas para connotar la diversidad de género.

«Esto es una norma, si no se cumple hay un proceso administrativo disciplinario», expresó Acuña, que aclaró que no se habla de una prohibición a nivel general.

«Si un docente quiere usar con sus colegas en lenguaje inclusivo, lo puede hacer, lo mismo los estudiantes. Nosotros lo que estamos regulando es la tarea docente en el ejercicio de su profesión«, explicó.

La ministra reconoció que el lenguaje inclusivo no es causal de las dificultades que encuentran los estudiantes en el aprendizaje, pero «sí es un obstáculo». 

«Lo que queremos reforzar es la discusión con elementos concretos para que puedan continuar sin necesidad de utilizar estas configuraciones nuevas, la x, la e y el @, porque al utilizarlas genera un obstáculo en la comprensión y fluidez lectora y de escritura por parte de los estudiantes«, consideró.

En tanto, Acuña afirmó que «es más fácil cuestionar una medida desde la grieta que ponerse a cuestionar los problemas de fondo».

La medida cosechó un sinnúmero de críticas no solo desde el oficialismo sino también de referentes de la oposición como Facundo Manes, que la tildó de «fulbito para la tribuna».

“Es un debate que no suma demasiado porque no va a lo importante, que es la tragedia educativa que vive el país. No creo que prohibir sea la mejor manera de educar y dar el ejemplo. Así, se pone en agenda un tema que no es la causa de los malos resultados de los aprendizajes”, dijo el radical.

«El gobierno de CABA seguramente instala el tema por la idea de abrir un debate político cuando en realidad lo que necesitamos es ver cómo hacer para que los chicos recuperen el aprendizaje perdido durante la pandemia y cómo revertir la tragedia educativa que tiene la Argentina en un mundo donde los países compiten por los sistemas educativos», remarcó Manes.

El ministro de Educación nacional, Jaime Perczyk, atribuyó la decisión a una maniobra electoral para atraer el voto conservador y que no se vaya hacia el liberalismo de Javier Milei.

«Hace cosa de un mes Milei empezó a hablar en contra de esto, ellos discuten de esto. Es una discusión electoral de ellos. Ahora, yo pregunto. Vos le prohibís algo a los pibes ¿Y qué van a hacer los pibes? ¿Qué van a hacer?», cuestionó.

«Yo lo que no entiendo es qué lo están prohibiendo. ¿Qué un chico de 16 en la división diga ‘chiques’? ¿Eso es lo qué están prohibiendo? ¿Y le van a prohibir a un profesor? Salen a decir que va a haber sanciones. En Argentina desde 1918 hay libertad de cátedra», recordó el funcionario nacional.

En tanto, el ex ministro de Educación Nicolás Trotta, quien rompió el silencio, dijo que pese a no utilizar personalmente el lenguaje inclusivo está en contra de prohibir.

«Me parece que el lenguaje inclusivo es una expresión que ha permitido dar debates muy interesantes sobre cómo logramos una sociedad sin discriminación. No siempre es importante el emisor del mensaje, sino a quién se refiere uno con el uso del lenguaje», reflexionó.

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