Bajo el slogan de «Obras que duran para siempre», la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal había inaugurado en octubre de 2018 la repavimentación de la ruta 41, entre las localidades de Castelli y Pila.

La obra costó -en ese momento- 290 millones de pesos y la mandataria le presentó como un ejemplo de inversión en infraestructura que duraría toda la vida.

Así estaba la ruta 41 antes de romperse pocos meses despues de inaugurada la obra

Pero la realidad mata el relato, porque a los pocos meses de inaugurado el repavimentado este se agrietó y deformó impidiendo asi el normal tránsito vehicular.

El gobierno, para excusarse, le echó la culpa a la empresa concesionada para realizar los trabajos y dijo que es ella la que deberá hacerse cargo de los trabajos de recuperación por lo que no significará maytres erogaciones para el estado.

Sin embargo, algún dinero podría haber quedado en el camino al comienzo de los trabajos para que una repavimentación de una ruta dure menos que un suspiro dentro de un canasto.

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