PATO BULLRICH
Patricia Bullrich, ministra de Seguridad.

Como sino fuera poco todo lo hecho hasta hoy por el gobierno de Cambiemos, ahora aparece con un proyecto de Servico Cívico Voluntario, equivalente a una especie de servicio militar acotado, que estará a cargo de la Gendarmería Nacional, que depende de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich.

De acuerdo con lo publicado en el Boletín Oficial, la nueva «colimba» impulsada por Cambiemos se desarrollará primero en seis «experiencias piloto» ubicadas en cuatro provincias: Buenos Aires, Córdoba, Santiago del Estero y Río Negro.

Las pruebas durarán hasta el 31 de diciembre de 2019 y recién en 2020 (si es que Mauricio Macri es reelecto y/o el próximo gobierno decide mantener la iniciativa) el Estado articulará con los organismos públicos la implementación «progresiva» del SCV.

En los considerandos acerca de cuáles son los contenidos y objetivos del programa, aparece una serie de generalidades sin brindar detalles concretos acerca de para qué serviría esta especie de servicio militar no obligatorio, que en principio estará destinado a jóvenes de entre 16 y 20 años, es decir, en plena edad de escolaridad obligatoria, lo que ya de por sí supone la existencia de un conflicto a resolver.

Según la propia ministra Bullrich ella será la encargada de determinar los profesionales, universidades y organizaciones que realizarán el «acompañamiento y monitoreo». Además, el ministerio tendrá a su cargo el «diseño» del SCV mientras que la Gendarmería «establecerá la duración y periodicidad de cada módulo».

Las primeras «experiencias piloto se realizarán, siempre según lo publicado en el Boletín Oficial, en el Comando de Región I “Campo de Mayo”, Provincia de Buenos Aires, en el Instituto de Capacitación Especializada “Cabo Juan Adolfo Romero”, Ciudad de Mercedes, Provincia de Buenos Aires, en la Escuela de Suboficiales “Cabo Raúl Remberto Cuello”, Ciudad de Jesús María, Provincia de Córdoba, en la Agrupación XVII “Santiago del Estero”, Provincia de Santiago del Estero, en el Escuadrón N° 34 “Cabo Primero Marciano Verón”, Ciudad de San Carlos de Bariloche, Provincia de Río Negro y en la Casa de Retiro Cura Brochero, Barrio La Bastilla, González Catán, Provincia de Buenos Aires.

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1 Comentario

  1. En la colimba aprendí muchas cosas llenas de “valores”
    – A mentir… para no ir a la guerra
    – A mentir… para solo sobrevivir un día sin maltrato.
    – A robar… por ejemplo medias para que no me sancionaran porque me robaron las mías.
    – A cortar el pasto de una plaza con los dedos de la mano
    – A vestirme con la ropa húmeda con 4 grados bajo cero porque no alcance a lograr que se seque debajo del colchón (así no me la robaban durante la noche)
    – A no escuchar a los que lloraban en la cucheta de al lado porque tenían miedo.
    – A contener mi llanto por lo mismo.
    – A ocultar lo que pensaba para no terminar como los Testigos de Jeova encerrado en un calabozo 8 meses por no querer jurar la bandera
    – A resistir la humillación… muchas veces
    – A hacer salto rana con dos frazadas encima en un baño de 6×6 con otros 30 compañeros más hasta que transpiren los azulejos
    – A que para él hambre a veces solo hay pan duro… aunque hubiese mucho cosas más en el casino de suboficiales.
    – A pensar que el suicidio es una opción liberadora
    – A administrar el mercado negro de cigarrillos
    – A humillarme… más veces.
    – A reírme de la humillación de otros para no ser humillado.
    – A que la subordinación tiene poco de valor y coraje y mucho de miedo y cobardia.
    – A que la autoridad no siempre se logra ni se ejecuta desde el derecho ni la dignidad.
    – A odiar los domingos porque era el día que tenía que volver… cuando logran salir.
    – A darle un tema recurrente a mis pesadillas, aún hoy…. soñar que vuelvo allí.

    Tenía 18 años y no me dejo ningún amigo ni me hice más “hombrecito” pero haber estado allí, ni me hizo más honrado, ni más solidario, ni más valiente, ni más capaz… todos eso lo aprendí antes o después. Si lo aprendí alguna vez.

    Proponer volver a ese modelo de de-formación es de una crueldad e insensatez que no solo solo me aleja cada vez más de los que están gobernando y las mentes que abierta o ocultamente coinciden con que el servicio militar sirve para algo… también me acerca cada ve más a la frontera… una vez más… como en aquellas épocas.
    .
    Duilio Di Bella

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