La agencia Fitch, una de las grandes calificadoras de riesgo, bajó su perspectiva para la calificación de deuda soberana de Argentina de estable a negativa por la debilidad de la economía y un incierto panorama para la consolidación fiscal en los próximos años.

“La intensa inestabilidad macroeconómica en 2018, marcada por una gran depreciación del peso, ha debilitado dramáticamente las perspectivas de crecimiento en el corto plazo”, dijo el miércoles en un comunicado la agencia, que anticipa una contracción de la actividad de un 2,7 por ciento este año y de un 1,7 por ciento el próximo.

Según la agencia, la inflación cerraría el 2018 en un 47 por ciento y se desaceleraría a un 27,5 por ciento en 2019.

Los economistas de esa firma dedicada a analizar el grado de solvencia de emisores de bonos, ya sean públicos o privados, consideran que la economía argentina es mucha más débil que la previamente estimada, además abren dudas acerca de la promesa del gobierno de Macri de alcanzar un equilibrio fiscal permanente. Estiman que la recesión dificultará el objetivo oficial del Déficit Cero y que ha empezado a influir la elevada incertidumbre electoral. Esa descripción es bastante crítica, pero lo es más cuando indican que existen “perspectivas inciertas” de acceso a financiamiento en el mercado voluntario de crédito “a medida que se agoten los recursos del FMI”. Esto implica que Fitch está adelantando a grandes fondos de inversión internacional, bancos globales y grandes operadores del mercado que Argentina puede declarar un nuevo default en 2020, cuando se agotará el dinero provisto por el Fondo Monetario Internacional.

El cálculo que realizaron los economistas de esa empresa calificadora de riesgo es que las necesidades de financiamiento del año próximo sumarán 39 mil millones de dólares, que serán cubiertos con 23 mil millones de los desembolsos programados del FMI, con créditos de otros organismos financieros internacionales y con la refinanciación de la deuda en manos del sector público, explica hoy el diario Página12.

Con ese esquema, la economía argentina no necesitaría salir a buscar financiamiento en el mercado de capitales en 2019, pero Fitch advierte que “el acceso al mercado externo volverá a ser importante a partir de 2020, a medida que se vayan terminando los desembolsos del FMI”. El análisis es más crítico para 2021, cuando ya no haya giros de dólares del Fondo, lo que lleva a la agencia a señalar que “es probable que el sentimiento del mercado sea sensible a un panorama económico y político incierto”.

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