El periodista ultraoficialista y operador del macrismo, Luis Majul, perdió los estribos ante la negativa de la expresidenta, Cristina Fernández de Kirchner a sus reiterados pedidos para entrevistarla. En su editorial de hoy dejó entrever el ataque de celos que estaría atravesando luego que su colega, Luis Novaresio sí pudo hacer un reportaje a la dos veces jefa de Estado y en una catarsis que rozó la ridiculez denunció y ratificó un supuesto plan que tendría el kirchnerismo para desconocer el resultado de los comicios que se realizarán el próximo domingo.
“No quiero ser melodramático ni catastrófico”, comenzó alertando sobre el inicio de su programa La Cornisa. “Soy un analista político que no me hago el distraído”, dijo como prólogo al delirio que continuaría.
Según la información volcada por el periodista, “Cristina y alguno de sus incondicionales están preparando el terreno para desconocer el resultado electoral del próximo domingo”, sentenció Majul.
De acuerdo a su teoría conspirativa, el objetivo es propiciar un escenario de caos, lío y movilización para encaminar su regreso al poder. Es muy impresionante que un hombre de prensa se tire un piletazo con semejante locura. Solo restan pensar dos escenarios; o bien Majul no tenía nada y se lanzó a fabular, o busca deliberadamente inducir a los votantes a escaparle a Unidad Ciudadana, porque nadie en su sano juicio podría votar a una persona capaz de un avasallamiento semejante a la república y sus instituciones.
El sustento de su denuncia, es al parecer, la interpretación que hace él y solo él, de una carta publicada por la periodista Sandra Ruso en sus redes sociales donde llama a organizarse y militar el regreso del proyecto nacional y popular.
En virtud de la lectura sesgada y de corta capacidad de comprensión de texto que hace Majul, se atreve a lanzar en vivo una denuncia de golpismo a quien durante dos períodos gobernó el país y que ahora va por un lugar en el senado nacional. Lo de Luis Majul reviste una falta de rigor profesional que empobrece el ejercicio del periodismo y lo rebaja a una operación política berreta que ojalá los letrados de Cristina Kirchner tomen nota y avancen las injuriosas imputaciones del periodista a sólo una semana de las elecciones.
Finalmente y revelando lo que parece a todas luces el verdadero motivo de sus denuncias, el periodista cerró su insólito editorial exclamando que hubiera querido preguntarle por este delirio a Cristina Kirchner, pero que no podrá hacerlo porque ella no fue.