Desde el gobierno prácticamente ningún funcionario niega lo que se sabe desde hace meses. La reforma laboral “a la brasilera” -aunque con algún pequeño matiz- será la próxima jugada mayor del macrismo en el poder luego de las elecciones del 22 de octubre.
Pero esa reforma, que derribará de manera brutal las conquistas y derechos laborales de los trabajadores argentinos, tiene la venia tácita de los máximos referentes de la CGT lo que le facilita de manera ostensible los planes al gobierno de Mauricio Macri.
Este martes, la central obrera concretará un encuentro de su Comité Central Confederal, máximo órgano ejecutivo, en el teatro Empire, en Congreso en el que sellará su nuevo acercamiento con el Gobierno luego de la marcha a Plaza de Mayo del 22 de agosto último. Tendrá lugar
Al encuentro asistirán entre otros Hugo Moyano (Camioneros), Luis Barrionuevo (Gastronómicos) y Antonio Caló (UOM), representantes de las tres vertientes sindicales que conformaron el año último la CGT unificada en cabeza de un triunvirato.
También estarán representantes de otros sectores sindicales que están enfrentados con la actual conducción como el MNASA y la Corriente Federal que conduce el bancario Sergio Palazzo, cuyos referentes tienen una postura de mayor confrontación con el gobierno aunque con menor peso político a la hora de mostrar las cartas en juego.
Según trascendió en el encuentro se procurará entablar un debate en “total armonía, para alentar expresiones tendientes a establecer un mecanismo de unidad, para revertir la fragmentación actual del movimiento sindical”. Toda una farfullada que encubre lo que se sabe desde hace tiempo: buscar consolidar un acercamiento cada vez más claro con el gobierno de Mauricio Macri.
Luego de la movilización del pasado 22 agosto la CGT bajó la guardia y en lugar de encarar un plan de lucha para enfrentar los embates contra el sector trabajador -como se había comprometido el triunviro- comenzó a aplicar una política de acercamiento a través de reuniones con el ministro de trabajo Jorge Triaca.
Se espera que en el encuentro de hoy queden claramente expuestas las posturas de los diversos sectores representados pero nada parece indicar que pueda surgir una política de rechazo hacia la reforma laboral que, en silencio, es tolerada por los máximos conductores cegetistas a cambio de un puñado de ventajas para sus gremios olvidando que deberían representar a la totalidad de los trabajadores argentinos.