“Así como la señora armó un partido es esperable que esa fuerza tenga su correlato en la vida parlamentaria armando un bloque propio que deberá llamarse Unidad Ciudadana”.
Así de tajante fue Miguel Ángel Pichetto, jefe del bloque de senadores del PJ, cuando se lo consultó acerca de la llegada de la ex presidenta Cristina Kirchner al senado tras las elecciones parlamentarias del mes de octubre.
Pichetto entiende que UC no forma parte del justicialismo y que, en consecuencia, no puede incorporarse al bloque que preside desde hace 12 años y en el que cosechó muchos más fracasos que victorias.
Vale recordar su penoso papel en el tratamiento en la cámara alta de la resolución 125 que dio origen a la revuelta del campo en el 2008 y en donde por su impericia no se obtuvieron los votos necesarios para su aprobación y hasta el presidente del cuerpo, integrante del FPV, Julio Cleto, terminó votando en contra.
A pesar de ese rotundo fracaso, la por entonces presidenta Cristina Kirchner decidió respaldarlo y conservó su cargo en la presidencia del bloque oficialista en la cámara alta.
A 9 años de aquel episodio, Pichetto se escuda en su rol de presunto defensor de los intereses partidarios, negándole a la ex mandataria la posibilidad integrar el bloque que preside con el endeble argumento de que no es parte del justicialismo.
Pero en el bloque de Pichetto conviven muchas figuras que no forman parte realmente del PJ y a las que acepta cálidamente. Por ejemplo Hilda Aguirre, de La Rioja, entró en 2011 por el Frente Popular Riojano (que llevaba a Carlos Menem de cabeza de lista) mientras que el FpV llevó en aquella elección su propia nómina de candidatos.
Un caso similar ocurre con el Frente Renovador por la Concordia, cuyo senador Salvador Cabral forma parte del bloque sin haber competido con el sello del PJ. También el santiagueño Gerardo Zamora, de origen radical y líder del Frente Cívico por Santiago, participa de las reuniones de bloque sin pertenecer al PJ.