El juez federal de Esquel Guido Otranto rechazó un pedido de la fiscal Silvina Ávila para allanar la estancia de Benetton en la provincia de Chubut sumando así un nuevo episodio a su escandalosa intervención en la causa por la desaparición forzada de Santiago Maldonado.
La fiscal pidió la medida luego de que se conociera que en el casco de la estancia del empresario italiano funciona una base logística de la Gendarmeria y tras confirmar los testimonios que indican que Santiago Maldonado fue llevado por los gendarmes hacia ese sitio luego de la represión del 1 de agosto.
Otranto se negó a realizar la diligencia procesal argumentando que el sitio donde está emplazada la estancia es un “territorio sagrado”, en referencia a las tierras que reclaman los Mapuche. Pero días atrás, durante el rastrillaje con perros en el mismo lugar, el juez Otranto se habría alojado en esa base logística de los gendarmes para esperar los resultados del operativo
Esta negativa se suma al rechazo del juez al entrecruzamiento de comunicaciones telefónicas de Pablo Noceti, jefe de gabinete del ministerio de Seguridad con los oficiales de todos los escuadrones de la Gendarmería en la región, con la excusa de que Noceti no está involucrado en el expediente.