Primero fue Chaco pero ahora tiembla la CABA con la interna de Cambiemos

La decisión de Martín Lousteau de competir en la ciudad de Buenos Aires en las próximas elecciones legislativas desató un terremoto en la alianza gobernante. La conducción del radicalismo porteño apoya claramente su candidatura que, a su vez, es rechazada de plano por las huestes del PRO que en cambio respaldan a Lilita Carrio. La estrategia de la rosada (que ya tiene un problema mayúsculo en el Chaco donde la alianza se quebró) es dividir a la UCR para quitarle poder de negociación. Los radicales de la ciudad ya trabajan para quitarle al macrismo los derechos para el uso del nombre Cambiemos, en una jugada similar a la del radicalismo chaqueño.

La alianza gobernante Cambiemos no gana para sustos. Tras la debacle registrada en la provincia del Chaco, donde quedó desintegrada tras el portazo que dieron los radicales que conduce Angel Rozas, llega un verdadero terremoto en la ciudad de Buenos Aires, el bastión electoral más importante del macrismo, con la candidatura de Martín Lousteau para las próximas elecciones legislativas.

Tras su renuncia como embajador en los Estados Unidos, impulsada por el escándalo por la compra de armas. Lousteau blanqueó su clara intención de competir por un lugar en el congreso, como antesala de lo que, para el, será la frutilla del postre y que es alcanzar la gobernación de la ciudad de Buenos Aires.

Elisa Carrió, prácticamente la inventora de Lousteau como figurita política porteña hace pocos años, puso el grito en el cielo. Y su desembarco en la capital terminó de convencerla para presentarse ella también como candidata porteña para competir directamente con su otrora hijo mimado.

Pero el verdadero árbitro en la resolución de este tema será el radicalismo de la ciudad de Buenos Aires. Su conducción ya dejó claramente establecido que su candidato para octubre es Martín Lousteau, abriendo un grave frente de conflicto con el PRO, que no quiere saber nada con su postulación y en cambio respalda plenamente a Lilita.

En la rosada todavía no terminaron de digerir la fractura de la alianza en la provincia del Chaco y ya tiene que comenzar a diseñar una estrategia para que el escenario no se repita en el distrito electoral más fuerte del PRO, el territorio porteño.

Algunos referentes de talla de Cambiemos señalaron que la intención es profundizar una fractura dentro del radicalismo para restarle apoyo y poder de fuego a la candidatura del ex embajador en Washington.

Para ello cuentan con el respaldo de Ernesto Sanz quien ya dio su aval al espacio porteño ‘Radicales en Cambiemos’, un sector encabezado por Facundo Suárez Lastra y Jesús Rodríguez, ambos claramente identificados con el macrismo y  que ya manifestaron su rechazo a la candidatura de Lousteau.

Este sector, del que también participan los macristas furiosos Ricardo Gil Lavedra y el actor Luis Brandoni, pretende ir detrás de Carrió y el PRO en las listas.

En la vereda opuesta está la conducción de la UCR capital, presidida por Emiliano Yacobitti, y también la nacional, encabezada por el santafesino José Corral  que también apoya la estrategia de apoyar a Lousteau.

Y como para embarrar un poco más la cancha, Yacobitti advirtió que “para utilizar el nombre Cambiemos tienen que dar conformidad todos los partidos”, según establece el acta constitutiva del frente en 2015, una jugada calcada de la que practicó el radicalismo del Chaco y que le dio resultados positivos.

Las jugadas para armar las listas recién comienzan y ya se devoraron un distrito y medio, algo que la alianza de gobierno no puede darse el lujo de permitir, habida cuenta de las escasas chances que tiene de ganar en la compulsa legislativa de octubre.

print
FuentePortal de Noticias
Compartir

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here