EE.UU. y Venezuela enfrentados por CNN y Leopoldo López

El cierre de la señal de noticias norteamericana CNN y el reclamo de Trump para la liberación del dirigente opositor Leopoldo López pusieron en un nuevo marco de tensión las relaciones entre ambos países. El primer paso lo diio el mandatario norteamericano al imponer sanciones contra el vicepresidente venezolano El Aissami a quien acusó de tener vínculos con el terrorismo islámico

Nicolás Maduro y Donald Trump, presidentes de Venezuela y Estados Unidos

La tensión entre los gobiernos de Venezuela y Estados Unidos volvió a escalar luego de que Caracas prohibiera la emisión en su territorio del canal de noticias CNN -y anunciara este viernes que intentará bloquearlo también en internet-, y de que considerara como “intromisión” y “agresión” la preocupación del presidente Donald Trump por la situación del líder opositor Leopoldo López, cuya condena a prisión fue ratificada por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

Venezuela “rechaza la intromisión y agresión” de Trump, que “pretende dar órdenes en nuestra patria”, escribió esta madrugada la canciller, Delcy Rodríguez, en su cuenta de Twitter. “Mientras el presidente Nicolás Maduro proponía iniciar nueva era de relaciones de respeto, Trump se solidariza con jefe de acciones violentas”, agregó la funcionaria.

Rodríguez reaccionó de ese modo al hecho de que Trump haya recibido en la Casa Blanca a Lilian Tintori, la esposa de López, el líder del partido opositor Voluntad Popular (VP) encarcelado desde hace tres años.

La relación entre Venezuela y Estados Unidos parecía haber entrado en una etapa de distensión con la reciente asunción de Trump como jefe de la Casa Blanca, tras la tirantez que la caracterizó durante los ocho años de mandato de su antecesor, Barack Obama.

Sin embargo, volvió a tensarse a partir del lunes pasado, cuando Washington impuso sanciones migratorias y económicas al vicepresidente ejecutivo de Venezuela, Tareck El Aissami, al que acusa estar vinculado al narcotráfico.

La semana pasada, CNN en Español había emitido un informe sobre una organización dedicada a vender pasaportes venezolanos a ciudadanos de países árabes con nexos con el narcotráfico y el terrorismo en el que testigos incluidos en el reportaje señalaron a El Aissami como su cabecilla.

Por ese motivo, Maduro dijo el domingo pasado por televisión que quería a CNN “bien lejos” y “fuera de Venezuela”, y ayer la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) ordenó el cese de sus transmisiones en el país. Además, la Conatel informó que intentaría bloquear la emisión de CNN en Español a través de internet.

El director de la Conatel, Andrés Méndez afirmó que CNN es “un cañón de instigación al odio racial, social y político”, que se sirve de “técnicas usadas por países en el Medio Oriente para justificar invasiones”, reprodujo la agencia EFE.

El eje de las nuevas sanciones de Washington y del conflicto con CNN, El Aissami, es un abogado de 42 años, de ascendencia sirio-libanesa, que juró como vicepresidente ejecutivo de Venezuela el 4 de enero pasado, designado por Maduro para suceder al veterano dirigente Aristóbulo Istúriz.

Mientras tanto, el TSJ, controlado por el oficialismo, ratificó este viernes el fallo que en septiembre de 2015 condenó a López a 13 años y nueve meses de prisión, dispuesto por la entonces jueza Susana Barreiros, quien simultáneamente se desempeñaba como funcionaria del Ministerio de Interior y Justicia, y poco después fue nombrada defensora pública general.

La situación de López hizo coincidir hoy a dos tradicionales adversarios, los ex presidentes del gobierno español Felipe González, socialista, y José María Aznar, conservador, quienes en un acto en Madrid reclamaron la libertad del dirigente venezolano y la activación de la Carta Democrática Interamericana para Venezuela.

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FuenteAgencias de Noticias
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